Dokuzetsu Shoujo C1

Modo nocturno

Capítulo 1: La rosa florece disgustada

Después de las clases, todo lo que quedaba era limpiar y luego volver a casa. El único trabajo de Sakaki Sui después de la escuela era limpiar. Una vez que eso terminó, Era libre de irme a casa. ¿Por qué soy libre? Eso es porque soy parte del mejor club del país, el Club de Ir a Casa.

¿Por qué puedo decir que es el mejor del país? Para todos en el mundo, es una pregunta difícil que tendría a cualquiera luchando por responder, pero la respuesta es simple. Simplemente estamos orgullosos de ser miembros del Club de Ir a Casa. El tamaño de ese orgullo es importante.

No fue porque ni siquiera me tomé el tiempo de entregar un formulario de interés después de convertirme en estudiante de secundaria. Sólo es que no entré por mi propia elección. Es demasiada molestia. Se podría decir, sin embargo, que es porque mi personalidad es terrible.

Coloco mi bolso sobre mi hombro y camino en dirección a la puerta.

El privilegio del Club de Ir a Casa es el tiempo. Hay más tiempo para usar en cosas mucho más valiosas que en otros clubes. No me malinterpreten, no es que esté tratando de decir que el tiempo utilizado para las actividades de club es una pérdida de tiempo. Es sólo que creo que pasar el tiempo relajándome en casa es mucho mejor.

Al igual que una ráfaga de viento, Akakusa-sensei apareció en el salón de clases. Akakusa-sensei era una persona muy bella, y no pude evitar quedar encantado en cada ocasión.

Un buen olor—

Sentí que era absorbido por el olor del perfume que me hacía cosquillas en la nariz. Mientras empezaba a ahogarme en la sensación de que mi conciencia se derretía, la maestra se acercó a mí. Podía sentir los latidos de mi corazón acelerarse.

[Sui-kun. Ven conmigo un rato.]

Agarrándome la manga, Akakusa-sensei me sacó del aula. Una pequeña fuga es algo que definitivamente esperaría con ansias, pero en todo caso, espero que se haga un poco más en secreto, ya que no quería entrar en una discusión con la Junta de Educación. Espero que al menos espere hasta que me gradúe de la escuela secundaria. El lugar a mi lado siempre está disponible después de todo.

[Sensei, ¿Puedo irme a casa ya?]

[No. Te vas a dormir si vas a casa, ¿Verdad? Haz algo más significativo.]

[Es el privilegio del Club de Ir a Casa. y pediré el pago de las horas extras.]

[Esta es una escuela secundaria. Además, yo soy la que no recibe el pago de las horas extras.]

No podía decir nada ante eso…. Sentí como si estuviera vislumbrando la oscuridad presente en una sociedad trabajadora y dura. Las actividades del club están fuera del salario de uno es algo que he escuchado antes y cuando lo escuché, me estremecí. Para una persona de la clase obrera que ya no tiene muchas vacaciones, probablemente no querría sufrir a través del trabajo sin salario. En primer lugar, no debería haber obligaciones para ellos después de que terminen las clases.

Maldigo mi propio estatus social. Me gustaría decir que yo mismo soy una especie de cliente, pero como son mis padres los que pagan la matrícula, cualquier resistencia adicional significaría la muerte. La resistencia fue inútil.

[Akakusa-sensei, ¿Puedes al menos dejarme comprar algo de pan en la tienda? Hay un pan delicioso en la tienda. Estaba deseando comprarlo, pero como se convertirá en un campo de batalla debido a las chicas de los clubes de atletismo, será malo si no voy rápido. ¿Lo sabias? Para que puedan saciar su hambre después del club, lo compran de antemano. También tengo la intención de comprar ese pan. No puedo soportar esto, ¿Sabes?]

Akakusa-sensei continuó agarrando mi manga y no la soltó. Intenté avanzar, pero era como un caballo que estaba retenido por una cuerda tirada por un hombre. Como un hombre patético de una obra de teatro occidental. (Básicamente, lo están arrastrando… como Mugino arrastraba a Frenda.)

[Sensei. Como tal, una vez fui a probarme en el campo de batalla de las chicas. Fue increíble. En particular, las del equipo de voleibol o de baloncesto. Estoy seguro de que se convertirán en amas de casa que pueden traer la victoria en el futuro. Antes de darme cuenta, miraba fijamente a una estantería vacía, muy consciente del hecho de que era un soldado derrotado. ¿Por qué el tío Jam no cambia de trabajo y trabaja en nuestra escuela? Definitivamente se haría rico en un instante. Creo que es incluso en el nivel en el que podrían obtener beneficios del pan que Dokin-chan acaba tirando.] (Jam y Dokin son personajes del manga y anime Anpan Man.)

[Sui-kun. Por aquí.]

Me agarraron del cuello como a un gatito y me pusieron de pie.

[¿Esta es la biblioteca?]

[Así es. Creo que debería estar aquí.]

[Esa no parece una línea muy segura. Por favor, no inventes a una persona que sólo existe con un cierto porcentaje de probabilidad.]

[Está bien, tú también la conoces. Me gustaría que hicieras algo.]

[¿Qué quieres que haga?]

[Vamos, entremos.]

Pasamos por la puerta corrediza de la biblioteca. Era una biblioteca normal, donde un espacio tranquilo se extendía por toda la sala. Era algo a lo que nunca me asocié. Sí leo, pero no voy a la biblioteca. Es porque suelen tener tapas duras y no demasiados libros de bolsillo. Los libros de bolsillo son el estilo superior. Por eso no tengo ganas de leer en la biblioteca.

[Por allí.]

El dedo de Akakusa-sensei fue apuntado hacia una estudiante. La chica que estaba de pie frente a la estantería, mirando un libro con el ceño fruncido, era alguien a quien conocía muy bien.

[Esa es Hiwa Arina, ¿Verdad?]

[Así es. Me gustaría que fueras su compañero.]

[¿Esto es una tortura? Usaré código Morse para enviar un mensaje al ejército de los EE.UU. diciéndole que estoy siendo torturado, ¿Sabes?]

[Esa chica no lo dirá, pero está sufriendo por algo.]

[Es su mala boca… ¿Cierto?] (Se refiere a su forma de hablar… algo así como Yukinoshita de Oregairu… #HailLoliRumi)

[Me gustaría que tú, Sui-kun, ayudes a aliviar un poco eso. Por favor!]

Akakusa-sensei me rogó juntando ambas manos. Sentí que era como una estatua de Buda a la que se le rezaba dentro de un santuario. Si tuviera una caja de donaciones, definitivamente habría puesto 10 yenes.

Por cierto, Akakusa-sensei era una persona hermosa.

Un hombre que pudiera rechazar una petición de una chica linda estaría en minoría. Me contaría entre la mayoría. Por eso, no podría rechazar esta petición, aunque el mundo explotara.

[Muy bien. Lo haré.]

[Gracias! Te lo encargo!]

Akakusa-sensei entonces dejó la biblioteca apresuradamente. Lo más probable es que tenga otro trabajo que hacer. Los residuos de su perfume me atrajo a hacer un viaje al País de las Maravillas. Incluso tenía dudas de si estuviera fumando algún tipo de droga prohibida.

A petición de Akakusa-sensei, me acerqué al lado de Hiwa Arina. Si tuviera que describir a esta chica con una frase, sería: ‘Una rosa venenosa’.

[Esto es inusual.]

[Asqueroso. Muere.]

Así que… En sólo los primeros cinco segundos, parece que ya soy odiado. Sin embargo, si me sintiera mal en este momento, no sería un hombre. Era una petición directa de Akakusa-sensei. No perderé todavía.

[¿Qué? ¿Puedes simplemente desaparecer?]

[Desafortunadamente, no tengo la habilidad de moverme instantáneamente.]

Hiwa Arina tenía algunas arrugas alrededor de su frente, mientras levantaba la guardia contra mí. Parece que odia los chistes.

[Parece que me hablas familiarmente, pero, ¿Quién eres? No conozco a nadie como tú.]

[Soy Sakaki Sui. Soy de la clase de al lado.]

[No conozco a un animal tan humilde.]

Por supuesto. Era la primera vez que yo, un humilde animal, hablaba con una chica llamada Hiwa Arina. Oh Dios, parece que estoy tratando de comunicarme con alguna forma de vida de orden superior. Nuestro primer contacto se ha convertido en una de las peores situaciones. Al igual que los rumores, el estilo de comunicación de Hiwa Arina parece ser devastador. Sólo su cerebro y su apariencia son buenos.

Puedo aceptar que la describan como una rosa.

He presenciado a bastantes tipos que se habían confesado a Arina, y cada uno de ellos regresaría al salón de clases como si hubieran sido golpeados hasta quedar destrozados. Curioso por lo que se repetía una y otra vez, perseguí a un valiente tonto que seguía dispuesto a confesarse incluso después de todo lo que había ocurrido. Seguí al hombre que temblaba nerviosamente con un jugo de tomate en la mano como un acosador. Por cierto, se supone que el jugo de tomate ayuda con la longevidad. Mi hermanita me lo dijo.

Hiwa Arina a menudo se sienta en un banco y lee. Como tal, el hombre nervioso se dirigió hacia el banquillo y comunicó sus sentimientos. Lo escuché con una oreja, y jugo de tomate en la otra mano. El jugo de tomate también previene el cáncer. Mi hermanita me lo dijo.

[Es asqueroso, así que desaparece. Mirarte me recuerda a un ciempiés pisoteado.]

Eso fue lo primero que dijo después de abrir la boca. Si la persona que te gusta te dijera algo así, probablemente resultaría en una depresión leve. Incluso yo, que bebía jugo de tomate para prolongar mi vida en una lucha contra la muerte, me volvía al lado oscuro y tomaba un enorme trago de aceite para ensalada. (Probablemente Aceite de Oliva o algo parecido al Agua de Azar que funciona para el Shock.)

Por eso, se dice que tiene mala boca. No se puede negar. Y a menudo choca con el estado de ánimo que la rodea, causando varios problemas. No parecía tener problemas para hablar con los maestros, pero trata de evitarlo lo más posible.

Como nuestra clase era diferente, no conocía los detalles, pero por los rumores que llegaron a mis oídos, puedo imaginarme los desastres que ocurren.

Mi misión es rehabilitar a esta ‘chica con lengua venenosa’. Quería saber la razón por la que Akakusa-sensei me eligió, pero puedo sentir en mi corazón que confía en mí. Fue suficiente para hacerme bailar de alegría. Los chicos de secundaria son débiles ante una persona linda y hermosa.

[Arina-san, ¿Por qué no nos sentamos ahora?]

[No. Ve a otro lado. Me estás haciendo sentir mal.]

Todo parece estar yendo mal. Deja de mirarme como si fuera un montón de basura. Terminaré perdiendo la confianza.

[Por favor, siéntate. Y hablemos. Me lo pidió Akakusa-sensei.]

[¿Qué? ¿Por qué el nombre de Akakusa-sensei salió a la luz ahora?]

[Es para rehabilitarte. Vamos, siéntate.]

Saco una silla y le pido que se siente. Haciendo ese servicio por ella, su mirada se hizo más profunda.

[No me malinterpretes. No estoy apuntando a ti. Después de todo, mi objetivo es vivir soltero.]

[Asqueroso. Incluso se sentiría mejor lamer un inodoro en este momento.]

Escupió esas palabras, como si realmente sintiera asco por todo.

Fue suficiente para que me sintiera comparable a una cucaracha. Me miraba en un espejo de mano para confirmarlo, pero desafortunadamente, mi feminidad no era lo suficientemente alta para tener uno.

Sin embargo, tal vez porque mencioné el nombre de Akakusa-sensei, ella terminó sentándose.

[¿Qué es lo que quieres? Es muy molesto, así que date prisa.]

[Vine a curar esa mala boca tuya.]

[¿Qué? ¿No puedes hacer algo innecesario como eso? Además, ¿Quién eres tú? Eres realmente molesto. No puedo decir nada en voz alta ya que es la biblioteca, pero al menos diré esto. Desaparece.]

[No puedo hacer eso. La hermosa Akakusa-sensei terminó diciendo: ‘Te encargo a Arina-san’, así que no pretendo que me despidas tan fácilmente.]

Aunque Arina parecía insatisfecha, miró hacia abajo y se quedó en silencio. Probablemente sea débil con Akakusa-sensei.

Como Arina había dicho, esta era la biblioteca. Si no fuera así, mi identidad habría colapsado hace mucho tiempo y se habría convertido en pedazos de chatarra. Tenía un poder demoníaco. Un exorcista debería apresurarse y venir.

[Está bien.]

[… ¿En serio?]

Esperaba más de una pelea, pero ella lo aceptó muy fácilmente. Fue un poco decepcionante, pero también fue algo bueno.

[Está bien si lo aceptas, supongo. Entonces, déjame explicarte. Tú—]

[Espera.]

[¿Qué?]

[Ese ‘Tú’. ¿Puedes parar con eso? Me está poniendo de los nervios de punta.]

No eres un poco mezquina… Eso no es bueno, Arina-san.

[De todos modos. Yo te curaré. Aceptarás eso con gratitud. ¿De acuerdo?] (El primer y segundo ‘Tú’ están escritos de forma distinta, aunque ambos son igualmente demasiado rudos para referirse a una persona. El segundo Tú no se aprecia en esta oración por que al traducirla se pierde en el texto o quedaría muy redundante.)

[¿Qué pasa con eso?]

[Realmente no lo sé. Me lo pidió Akakusa-sensei. Los detalles se dejarán en la web.]

Hiwa Arina me miró con ojos extremadamente fríos. Esta chica, ¿Puede aceptar una broma? ¿Cómo ha vivido hasta ahora? ¿Es eso? ¿Es del tipo que piensa seriamente en comerse mil agujas por una promesa de meñique? (La clásica promesa donde si la rompes te comes mil agujas.)

[Así es como es. ¿Lo aceptarás?]

[Eso está bien. ¿Estás seguro de que no apuntas a mí?]

[No me malinterpretes, (Chica) homo sapiens. Me gustan las personas mayores.]

Después de oír eso, Arina se levantó salvajemente de su asiento y abandonó la biblioteca.

Viendo a Arina de pie con tanta sed de sangre, los otros estudiantes volvieron sus ojos hacia mí. Parecía que me preguntaban: ‘¿Qué hiciste?’ Afirmando inocencia, levanto las dos manos. Aparentemente, enfadar a la feroz rosa era un tabú en sí mismo.

Mi primer encuentro con Arina fue terrible más allá de cualquier otra cosa.