Tou no Madoushi C1

Modo nocturno

Capítulo 1: La chica rezando en la estatua de piedra.

Guingard, la ciudad de los magos, estaba llena de gente como de costumbre.

En la avenida principal, que se extendía hasta el puerto, iban y venían personas de diferentes profesiones y estatus sociales, llenando el amplio camino.

Todos ellos vinieron a visitar Guingard desde lugares de todo el mundo, para intercambiar los raros artículos elaborados por los magos.

Y en este concurrido camino de Guingard, había una única y solitaria calle lateral. La calle principal y las áreas circundantes tenían un tráfico pesado, por todas partes estaban repletas y atestadas de gente, pero esa única calle parecía haber sido olvidada.

Pero era natural que la gente evitara esa calle. A diferencia de las innumerables calles laterales que derivaban de la avenida principal, esa sola era un callejón sin salida que no estaba conectado con ningún otro lugar.

Para la mayoría de la gente era una pérdida de tiempo detenerse en ese espacio, considerando la congestión de la avenida principal.

Ni siquiera era el lugar ideal para tomar un descanso. No había nada sobre lo que sentarse, y era un espacio demasiado pequeño para descargar el equipaje o incluso estacionar un carruaje.

Sólo había una estatua de piedra de un mago parado allí solo. En tiempos pasados, esa estatua de piedra fue la receptora de muchas oraciones de personas devotas, importantes por los grandes logros de esa persona. Pero ahora los tiempos habían cambiado, todo mundo tenía prisa todo el tiempo y nadie se molestó en pasar.

Era ese tipo de estatua, que la gente pasaba por allí sin siquiera mirarla, pero ahora mismo había una chica rezando hacia esa estatua de piedra. Ella dedicó sus oraciones mientras ignoraba el bullicio de la calle detrás de ella.

Y un chico que acababa de llegar a Guingard, Lynn estaba mirando a esa chica desde hace un rato, fascinado.

Qué chica tan extraña.

Lynn estaba hipnotizada por la apariencia de la chica, observándola de cerca. Llevaba una túnica blanca con capucha, y en su mano tenía un largo bastón de madera.

Por su apariencia, probablemente era residente de la Torre de Magos hacia donde Lynn se dirigía ahora.

Pero no sólo fue su apariencia lo que atrajo a Lynn. Había algo en su aura que lo atrajo profundamente. Aunque era un poco mejor que la avenida principal, los ruidos de la calle, las voces y la inquietud de la gente que caminaba apresuradamente se escuchaban inevitablemente.

Los sonidos del bullicio en la calle le causaron un poco de desasosiego a Lynn.

Pero la chica, por otro lado, mantuvo los ojos cerrados, sin preocuparse por el alboroto, y continuó dedicando sus oraciones con las manos sobre el pecho.

Entre tanto ruido y confusión, la sensación que rodeaba a la chica era muy tranquila y relajada.

Tal vez fue el misterioso poder de un mago trabajando.

La suya era una atmósfera serena y tranquila que hacía pensar eso. Estaba tan callada como un lago sin descubrir en las profundidades de un bosque. Lynn quería seguir mirándola para siempre.

Sin embargo, las oraciones de la niña terminaron repentinamente. Se volvió hacia Lynn, notando que su mirada descansaba sobre ella. Sus ojos se encontraron.

[Hola.]

Lynn no pudo soportar la mirada silenciosa de la chica y la saludó.

Pero se arrepintió de haber hablado con ella. Aunque no fuera maga, al menos parecía un sacerdote o una clériga y, en todo caso, era sin duda una aristócrata.

Por otro lado, Lynn llevaba una camisa sucia y un par de pantalones rotos. La diferencia en sus estatus era tan clara como el día.

Pero después de que la devolviera el saludo de un ‘Hola’ de su lado, el estado de ánimo de Lynn se aligeró. Se sintió aliviado.

De vuelta en su ciudad natal, Lynn no era consciente de la diferencia de estatus, así que tenía el hábito de hablar con todo mundo por descuido.

Eso a menudo enfurecía a su shishou/maestro.

El maestro de Lynn era muy estricto sobre el estatus social.

Y sin conocer aún el sistema de castas de la ciudad, pensó que había hecho algo malo, pero aparentemente ese no parecía ser el caso esta vez.

[Uhm, ¿Es esa la estatua de un famoso mago?]

Lynn, que no sabía qué decir después, cambió el tema a la estatua de piedra a la que la chica había estado rezando hace un rato.

Era una estatua majestuosa.

Representaba a un hombre de físico musculoso, vestido con un manto; una de sus manos sostenía un bastón mientras que la otra apuntaba en lo alto, como si llegara hasta el infinito.

Tenía un semblante impresionante, y se sentía realmente imponente.

Lynn sintió que para que una estatua como ésta fuera hecha para él, seguramente había sido una persona respetada y admirada por todos.

La sorpresa coloreó la cara de la chica por un momento. Casi como si estuviera oyendo algo increíble.

Eso hizo que Lynn se sintiera nervioso de nuevo.

Se preguntó si había dicho algo extraño.

[¿No sabes nada de Gaelias!? ¿Eres nuevo en Guingard?]

[Bueno, supongo.]

Supongo que eso era algo así como conocimiento común aquí.

Lynn se sintió avergonzado de que su lado inculto se expusiera. Se ponía cada vez más tenso dado que habló con una chica que no conocía, en una ciudad desconocida.

[Gran Mago Gaelias Krust. Fue el hombre que construyó esa torre.]

[Esa torre…]

Levantando la mirada, Lynn miró a la imponente torre que hay detrás de la estatua.

Esa torre fue el símbolo de la ciudad mágica Guingard, y también fue llamada la Torre de Gaelias.

También era el lugar donde Lynn se convertiría en aprendiz de mago.

Tenía el aspecto de una fortaleza, pero también parecía un castillo y una fábrica.

En realidad, era todo ello.

La Torre de Gaelias no era sólo una instalación donde los magos se entrenaban.

Era un complejo de instalaciones que se encargaba de la investigación y el desarrollo de herramientas mágicas, de la educación, del ejército, del comercio, de la producción y de varios otros aspectos.

Las herramientas mágicas producidas en esta torre fueron exportadas a varios países alrededor del mundo, y el ejército de magos que fue enviado desde la torre también luchó en todo el mundo.

Se podría decir que en este mundo todo giraba en torno a la magia.

La torre tenía muchos pisos, apilados uno tras otro, y su parte superior perforaba sobre las nubes.

El muro de la torre también variaba, desde la piedra en bruto, hasta el mármol pulido e incluso algunas partes reforzadas con placas de hierro.

También había una parte que tenía varios agujeros grandes, que era el puerto militar. Allí zarparían los barcos que llevaban el ejército de magos y serían enviados a diferentes partes del mundo.

De las renovaciones realizadas a lo largo de los años se observaron huellas visibles, similares a un manto cosido con diferentes telas; también lugares con cañones instalados, puentes, marcos metálicos e incluso árboles que crecían entre los huecos.

Y aún hoy en día, las renovaciones continúan; de manera similar a como cambiaron las diferentes generaciones de magos, la torre también tuvo un ligero cambio de aspecto con el paso del tiempo.

[No sólo la torre. Era una existencia que muchos reconocen como el padre de los magos, que ideó la teoría básica detrás de varias magias. Sería mejor que lo recordaras.]

[Tú… parecías rezarle…]

[Sí, estaba deseando. Recé porque quiero ser como él.]

[Como él… ¿Cómo Gaelias?]

[Sí, mi objetivo es la cima de esa torre.]

Levantando la mano, señaló hacia el cielo.

Lynn trató de ver la parte superior de la torre que yacía detrás de la punta de su dedo.

Pero, estaba bloqueada por las gruesas nubes, haciendo que no se pudiera ver.

Había oído que solo unos pocos elegidos entre los magos podían llegar a ese lugar más allá de las nubes.

Incluso aprender magia fue difícil para convertirse en mago. Se preguntaba cuánto poder se necesitaría para alcanzar la cima de ese poder.

Fue un pensamiento insondable para Lynn.