Senken no Majutsushi C3

Modo nocturno

Capítulo 3

Tan pronto como Ted llegó al lugar, los alrededores se llenaron de un espeso hedor a sangre.

[Robo.] (Ardis)

Con sólo una mirada, Ardis pudo ver la situación.

Había dos carruajes en el camino.

Una veintena de hombres rudos, sucios y armados se acercaban a ellos.

Junto a uno de los carruajes había un mercenario caído con sangre corriendo por su cuerpo.

Parece que no fueron descuidados, no se podía predecir que un grupo tan grande de bandidos aparecería en este camino.

Cuando Ardis llegó, el ganador y el perdedor ya estaban decididos.

¿Quizás el dueño de estos carruajes era un vendedor ambulante? No había forma de saberlo, ya que estos cadáveres nunca hablarán.

[Tch, no llegamos a tiempo.] (Ted)

Ted chasqueó la lengua.

Parece que los bandidos ya habían matado a todos.

Aunque Ardis no tenía intención de intervenir, no sería posible decir simplemente ‘bueno entonces, adiós’ una vez que los bandidos los hubieran visto.

En la excitación de la batalla, los bandidos se habían dado cuenta del grupo de Ardis e inmediatamente dispararon flechas sin avisar.

[Maldita sea! Supongo que no nos van a escuchar.] (Norris)

[Así es! Probablemente piensen que estamos aquí para robar su botín!] (Ted)

Ted gritó mientras derribaba una flecha con su espada.

Por otro lado, Norris estaba disparando sus propias flechas hacia los bandidos.

[Ardis quédate cerca, me gusta disparar con arco, pero no me gusta que me disparen.] (Norris)

[No creo que alguien esté en desacuerdo con eso.] (Ardis)

Respondiendo con una broma, Ardis cortó flechas delante de Norris con las dos espadas cortas.

Las espadas cortas que flotaban en el aire eran la mejor defensa contra estas flechas.

No había necesidad de preocuparse por una mano desprotegida sosteniendo la espada y no había necesidad de preocuparse por bloquear la visión de Norris.

Las flechas se disparaban continuamente hacia ellos.

Afortunadamente, el equipo de los bandidos parece ser de mala calidad, o quizás sus brazos eran malos para apuntar, la mayoría de las flechas erraron a Norris y golpearon el suelo a su alrededor.

Aproximadamente una de cada cinco flechas se dirigía con precisión hacia Norris, pero todas fueron derribadas por las espadas cortas flotantes.

Los disparos continuaron durante un tiempo, pero gracias a Ardis ninguna de las flechas dio en el blanco.

Por el contrario, las flechas disparadas por Norris estaban reduciendo lentamente el número de bandidos.

Los bandidos que vieron lo ineficaz que era su ataque decidieron llevar al grupo a una lucha cercana.

[Contendré al espadachín! Ataca al mago y al arquero!] (Líder de los Bandidos)

Un hombre que parecía ser el líder de los bandidos se dirigió a sus compañeros.

Todos los bandidos levantaron sus espadas y respondieron a la voz de su líder, excepto los que habían sido asesinados por Norris.

[No soy un mago…] (Ardis)

Murmuró Ardis, pero su voz naturalmente no llegó a los bandidos.

Como ya no tenía que evitar las flechas, envió sus espadas cortas flotantes hacia el grupo de bandidos que se dirigía hacia él.

En ese momento, el ataque y la defensa fueron invertidos.

Las espadas cortas se arrastraron por la parte de atrás de los bandidos y los atacaron desde sus puntos ciegos.

Una de las espadas cortas atravesó a un bandido por detrás.

Dado que corría, no le prestaba atención a su espalda. Cayó al suelo derramando sangre sin saber realmente lo que había pasado.

La otra espada cortaba el cuello de un bandido que se dirigía rápidamente hacia Ardis, e inmediatamente cayó de bruces al suelo.

Una de las espadas cortas fue inmediatamente disparada a través del corazón de uno de los bandidos dentro del grupo que corría hacia ellos.

No podían lidiar con los ataques sorpresa desde atrás. La masacre de los bandidos continuó, y el número de personas que estaban vivas en la zona disminuyó.

Una tras otra, sus vidas fueron tomadas por las dos espadas cortas.

Cuando las espadas cortas pasaban junto a ellos, la fuerza abandonaba sus cuerpos y se derrumbaban en el suelo sin darse cuenta de lo que había sucedido.

Por otro lado, el bandido que parecía ser el líder ataco a Ted y levantó la voz.

[Joder! Contendré a este tipo! Capturen a las mujeres vivas!] (Líder de los Bandidos)

Sin embargo, nadie respondió a su grito.

[Hey, viejo.] (Ted)

Un rastro de compasión flotaba en los ojos de Ted.

[Sólo para que sepas, eres el último vivo.] (Ted)

El líder de los bandidos no pudo entender las palabras de Ted hasta que miró a su alrededor.

[…!] (Líder de los Bandidos)

En sus ojos aparecieron las figuras de sus compañeros sumergidos en charcos de sangre.

Finalmente se había dado cuenta de que era el último que quedaba en pie.

[E-Estúpido! Para que algo así ocurra…!] (Líder de los Bandidos)

[Lo siento por eso.] (Ted)

Con esas palabras, Ted balanceo su espada contra la cabeza del líder de los bandidos.

▼▼▼▼

Después de derrotar a los bandidos, Ardis estaba buscando sobrevivientes.

[Wow, esto fue una masacre.] (Norris)

Norris habló.

El conductor del carruaje, un mercenario escolta y un hombre que parecía ser un mercader habían respirado sus últimos alientos aquí.

Tenían puñaladas en el cuello y en el pecho. Los bandidos habían dado golpes rápidos y mortales.

[¿Qué debemos hacer? Los caballos ya han huido, ¿Deberíamos tomar el carruaje?] (Norris)

[Sería un desperdicio dejar el carruaje, pero tendremos que hacerlo. Es demasiado grande y voluminoso… Si tan sólo pudiéramos averiguar la identidad de este comerciante…] (Ted)

[Entonces, Ardis y yo revisaremos el otro carruaje. Ted, ¿Quieres revisar éste?] (Norris)

[No hay problema.] (Ted)

Para investigar las mercancías transportadas, Norris y Ardis se acercaron al carruaje menos dañado.

Dado que había dos carruajes, la cantidad de mercancías debería ser bastante grande.

No se sabe qué tipo de mercancías comercializaba el comerciante, ojalá haya suficientes para que cuatro personas puedan transportarlas fácilmente.

[Espero que podamos encontrar algunas joyas o especias.] (Norris)

Norris filtró su propio deseo.

Incluso con el mismo peso y tamaño, hay diferencias de valor según el artículo.

Como dijo Norris, si se trata de joyas o especias, se puede vender a un precio razonable y cuatro personas pueden llevarlas sin problema.

Sin embargo, los artículos voluminosos como arte y artículos de bajo costo como la comida, hay un límite a la cantidad que se puede llevar.

En algunos casos, sólo puede cobrar el dinero y dejar el resto.

Norris se acercó al carruaje desde atrás y puso sus manos sobre la puerta.

Lentamente la abrió y miró dentro, instantáneamente su cuerpo se volvió rígido.

Cubriéndose la cara con la mano, miró al cielo y murmuró ‘maldita sea’.

[¿Qué pasa Norris?] (Ardis)

Ardis se asomó por su espalda.

[Nn?] (Ardis)

Lo que se reflejaba en sus ojos eran dos niñas asustadas rodeadas de numerosas canastas de bienes.