Kawaii Onnanoko V1 Prologo

Modo nocturno

Prologo

Un chico y una chica se encontraron en el vestuario. Una atmósfera tensa inundaba sus alrededores. El sudor frío caía por la espalda del chico pareciendo una cascada. La chica frente a él, Nanjou Kisa, era tremendamente hermosa. Su piel era bellamente blanca y regordeta, casi se podía sentir su suavidad con sólo mirarla. Su delgada cintura y clavícula transmitían un encanto saludable, pero estaba bien dotada en los lugares donde debía estarlo. Sus tiernos dedos estaban a punto de empujar hacia abajo la falda que llevaba puesta.

[Kya—]

[Espera, espera, espera, espera!]

Cuando Kisa estaba a punto de gritar, Kitamikado Mikado la detuvo frenéticamente.

[… ¿Espera? ¿En serio tienes derecho a darme órdenes, Kitamikado-kun? ¿El Kitamikado-kun que se asomó al vestuario de las chicas para ver la apariencia desnuda de una joven doncella listo para tomar una foto?]

Cuando se le dijo eso, Mikado finalmente recordó que actualmente había apuntado con la cámara de su smartphone a Kisa.

[Esto no es lo que estás pensando! Iba a entrar en el vestuario de los chicos mientras revisaba mi agenda para hoy!]

Kisa miró fijamente a Mikado.

[Qué excusa tan conveniente. Haría que sonara como si hubieras entrado al vestuario de las chicas por error.]

[No es una excusa! Y no me equivoqué de vestuario! Estoy seguro de que estaba a punto de entrar en el vestuario de chicos! Ya he venido innumerables veces, así que sabría…!]

Mikado estaba a punto de dar un paso atrás y revisar la placa junto a la puerta de la habitación.

[Si das un paso más, gritaré. A 100 decibelios.]

[¿100 decibelios!?]

Ese volumen rivalizaba con el ruido de un gran avión. Naturalmente, los pies de Mikado se detuvieron inmediatamente.

[… Sólo déjame comprobarlo un segundo.]

[No. Si no quieres que grite, entonces tienes que escuchar lo que digo.]

[Ugh…]

El chico estaba en una situación abrumadoramente desfavorable. Mikado rechina los dientes.

[Esto no tiene sentido… ¿Por qué estás tan calmada y tranquila? ¿No te avergüenza que te vea medio desnuda?]

Kisa se encogió de hombros.

[Depende de la persona.]

[¿Depende de la persona…? Entonces, ¿Estás bien si soy yo?]

Cuando Mikado llegó a esa conclusión natural, la cara de Kisa estaba coloreada de un rojo intenso.

[¿H-Huh!? ¿Qué clase de lógica es esa!? Imposible! ¿No eres demasiado consciente de ti mismo!? ¿Qué pasa con esa excesiva confianza!?]

[Bueno… Lo siento.]

Aunque no quería admitirlo, Mikado se había ilusionado un poco. Pero viendo la reacción de Kisa, inmediatamente se disculpó. La verdad sea dicha, negar esto con fuerza probablemente habría destruido el corazón y el alma de cualquier chico normal. En respuesta a las palabras de Mikado, Kisa movió su dedo índice.

[La razón por la que estoy tan tranquila… es porque todo esto es parte de mi plan, sí! No te equivocaste… para incriminarte así, fui a cambiarme en el vestuario de los chicos!]

[Entonces eres una pervertida!]

[No soy una pervertida! No me cambié aquí para ser vista por toda la población masculina o algo así. Kitamikado Mikado, fue para tenderte una trampa, he sacado a todos los estudiantes varones de este vestuario!]

[¿Así que sólo querías que te viera desnuda… así…?]

[¿Puedes parar esa forma de hablar!?]

El tono de Kisa se volvió más alto.

Pero mientras la recordaba, Mikado no se encontró con mucha gente en el pasillo de camino hacia aquí. No podía entender cómo se las arregló para crear tal situación, pero considerando que era Nanjou Kisa, podría haber sido muy posible. La verdadera naturaleza de la familia Nanjou era la de representantes, y llevaban en la sangre controlar las empresas ocultas de Japón mediante estrategias.

[Si lo entiendes, entonces ve y cierra la puerta con calma. No quiero que nadie me interrumpa.]

Ordeno con insistencia Kisa.

Como una princesa protegida y digna, que piensa que el mundo se movería con el chasquido de sus dedos.

[Entonces terminarías aquí sola conmigo… ¿Estás de acuerdo con eso?]

[Eh… B-Bueno… ¿Qué quieres decir?]

Kisa estaba un poco sorprendida.

[¿No te preocupa que te empuje y te obligue a callarte?]

[E-Eso no sería demasiado…]

[No sería demasiado… ¿Qué?]

Mikado frunció el ceño.

En respuesta, Kisa hizo un frenético gesto con las manos.

[N-No es nada! No he dicho nada!]

[¿Estabas a punto de decir algo ahora mismo?]

Mikado sintió que estaba a punto de escuchar algo que no podía ignorar.

[No lo estaba! De todos modos, sé que Kitamikado-san no es el tipo de persona que hace eso. Estoy segura de que podría mostrarte mi cuerpo desnudo, y aun así estaría bien.]

[Ya veo… es una confianza loca la que tienes ahí…]

[S-Sí… así que es mejor que estés agradecido…]

Mientras Kisa fijaba su postura con la cara roja, Mikado estaba tremendamente atormentado.

[Pero no te creo, así que estoy huyendo!]

[Noo!]

Kisa entró en pánico y tomo al brazo de Mikado, que estaba a punto de salir corriendo del vestuario. La suavidad de la chica golpeó su brazo, que fue acompañado con una fragancia dulce que asaltó sus células cerebrales. Capaz de sentir su aliento, Mikado se congeló definitivamente esta vez.

[No te dejaré escapar… Hasta que no me escuches, no te daré permiso para salir de esta habitación…]

[No puedo evitar sentir que esto va a terminar en algo molesto… ¿Qué tal si fingimos que esto no ha pasado…?]

[No terminará así! Estoy avergonzada, así que, ¿Podrías dejar de huir?]

La voz de Kisa sonaba como si honestamente se sintiera incómoda.

[Así que, si no me rindo, ¿Te aferrarás a mí así para siempre?]

[¿Puedes dejar de pensar en cosas estúpidas como esa?]

Aun así, Mikado se encontró pensando que no sería una mala elección. Después de todo, estar aferrado a una Nanjou Kisa vestida solo con ropa interior era algo que no experimentarías dos veces después de todo.

[D-De todos modos, ven aquí! En serio gritaré si intentas huir.]

[D-De acuerdo…]

Mikado se alejó de la puerta, y volvió a seguir cautelosamente a Kisa dentro del baño.

[…Ahora bien, estás en un gran aprieto, ¿No es así, Kitamikado-kun? Aunque este podría ser el vestuario de los chicos, eso no cambia el hecho de que estabas espiando a una chica en medio de un cambio… por lo tanto, eres culpable!]

[Oh, ¿Lo soy?]

[Exactamente, lo eres. Después de todo, en la foto no podrás diferenciar si es el vestuario de los chicos o de las chicas…]

[¿Foto…?]

Una repentina sensación de malestar asaltó a Mikado mientras miraba cuidadosamente por la habitación. Y sabiendo lo que estaba buscando, la encontró inmediatamente… Las cámaras estaban escondidas en cada rincón de la habitación. A la sombra de una taquilla, en el techo, en los huecos entre las tablas del suelo, detrás de las cortinas, Mikado estaba siendo observado desde todos los ángulos imaginables.

Kisa puso un dedo en sus labios, y mostró una sonrisa diabólica.

[La prueba de que me estabas viendo cambiar ha sido cargada en el servidor principal de la familia Nanjou… Con una en un millón de posibilidades de que algo sucediera, este material se mostraría a todo el mundo. Si se tratara de eso, me pregunto qué le pasaría a tu brillante carrera…? El que va a llevar el futuro de Japón, Kitamikado Mikado-san.]

[……!]

Sangre empezó a gotear del labio que Mikado se había mordido. La familia Kitamikado es una familia distinguida, que se remonta a la era Meiji. Al aportar a muchos primeros ministros, era una familia que estaba guiando el futuro de Japón de una manera diferente. Desde que Mikado nació, se crio para tener una conducta perfecta y alta moral, caminó por un camino adecuado para un miembro de esta familia. Para Mikado, este era un escándalo increíble, por no decir más. Quería inclinarse ante sus antepasados y disculparse. Si le dijeran que se abriera el vientre para expiar sus pecados, no tendría otra opción que hacerlo.

[¿Cuál es tu objetivo…? ¿Es el dinero?]

Mikado formó un puño con su mano.

[¿Dinero? No quiero eso en absoluto. Con todo el dinero que maneja la familia Nanjou, podría comprar un país entero si quisiera.]

[Entonces, ¿Qué? ¿Mi vida?]

[No te mataré! Quiero que me sigas la corriente con un juego mío.]

[¿Un videojuego… o un juego de cartas…?]

[Ninguno de los dos.]

[No estoy jugando en divisas.]

[Tampoco estamos jugando a un juego de dinero… Es un juego de amor.]

[¿Juego de amor…?]

Mikado no estaba familiarizado con ese tipo de juego. Al haber nacido en la familia Kitamikado, cualquier tipo de contacto con el amor estaba prohibido para Mikado. Naturalmente, eso incluía mangas y películas que tenían como tema principal el amor y las relaciones. Había visto a sus compañeros de clase jugar a los llamados juegos de amor en sus smartphone, pero no estaba muy familiarizado con ellos.

[Y no es un juego de amor cualquiera. El campo está presente, y sólo hay dos jugadores.]

[Tú y yo, huh…]

[Correcto. Ambos intentaremos hacer que el otro de enamore, y el que pierde tiene que abandonar a su familia, y vivir como el esclavo del ganador… Apostaremos con nuestro amor en juego en este juego de amor.]

Con sus cuerpos lo suficientemente cerca como para tocarse, Kisa susurró en voz baja

Sus ojos estaban llenos de intelecto, irradiando una perseverancia de la que Mikado no podía apartar la vista. Aunque no se ha puesto ningún brillo labial, sus labios estaban tan rojos como la sangre.

[Así que estás planeando… aplastar a la familia Kitamikado… ¿Huh?]

Mientras Mikado preguntaba, Kisa se encogió de hombros.

[¿Quién sabe? Si te unes a mi juego, enterraré este escándalo en la oscuridad. Creo que es una mejor opción que tirar por la borda la carrera que has construido hasta ahora, pero, ¿Qué hay de ello?]

[Dame un segundo.]

Mikado comenzó a usar sus células cerebrales en todo su potencial. Básicamente, lo que Kisa quería era una guerra psicológica total. Lo que estaba en juego era inmenso, pero todo lo que tenía que hacer era ganar. Naturalmente, Kisa atacaría con todo tipo de medidas y trucos, pero Mikado sabía que no sería derrotado. No, como miembro de la distinguida familia Kitamikado, el fracaso no estaba permitido. Caer ante las tácticas de una chica de secundaria significaría que él no sobreviviría en el mundo real de todos modos.

[… Necesitamos un criterio para determinar que uno se ha ‘enamorado del otro’. ¿Qué tal si expresar abiertamente afecto hacia la otra persona significa perder?]

Si ese era el caso, entonces Mikado estaba convencido de que nunca diría nada en voz alta.

[Parece razonable entonces. Podremos comprobar manualmente si las palabras de la otra persona tienen ese cierto nivel de afecto. Un hombre de justicia de la familia Kitamikado no se opondrá a eso, ¿Verdad?]

[Por supuesto que no. Aunque la familia Nanjou podría intentar convencerse a sí misma de que no hacerlo.]

[Qué grosero. Hasta el lado oscuro de las cosas tiene reglas. Si no, el sistema se rompería.]

[Entonces, eso será todo por este incidente…]

[Otra cosa.]

Kisa detuvo a Mikado en medio de la frase.

[Hagamos que ordenar a la otra persona también signifique derrota.]

[Ordenar… ¿En qué sentido?]

[Eso debería ser obvio.]

[Si digo: ‘Encontrémonos alguna vez’, ¿Quieres decir?]

[No, eso no… Ya sabes… ordenar… sólo hay una cosa, ¿Verdad?]

Kisa sonó inusualmente nerviosa.

[Lo siento, pero no tengo ni idea. Si no se establecen claramente las reglas, el juego no comenzará. ¿Qué otra condición quieres añadir?]

Mientras Mikado preguntaba con expresión seria, las mejillas de Kisa se volvieron ligeramente rojas. Apretando el puño, miró fijamente al chico.

[Estoy hablando de… cosas pervertidas… y buscar al otro para eso… una regla como esa.]

[¿Quieres decir sexo!?]

[¿Por qué gritas a todo pulmón?]

La cara de Kisa se puso roja como un tomate.

[Ah… Lo siento… Estaba un poco sorprendido… ¿Eso incluye besos?]

[Por supuesto que sí! Nunca antes he besado a alguien!]

[Ya veo… Así que te estaría pidiendo tu primer beso, ¿Huh…?]

[Exactamente! Por eso es tan precioso!]

Kisa enfatizó mientras miraba a Mikado.

Con tanta belleza, y siendo la sucesora de la Familia Nanjou, el valor de su primera vez debe ser inmenso.

[Así que, ‘Déjame tocarte’, ¿También está prohibido?]

[Depende de la situación. Tomarse de la mano en una emergencia es plausible.]

Como Mikado quería marcar claramente las condiciones, continuó su interrogatorio.

[¿Qué forma de tocar no es buena? ¿De qué manera puedo tocarte?]

[U-Uhm… Las manos… y la cabeza supongo…]

[¿Así que cogerte de la mano y darte palmaditas en la cabeza está bien?]

[Eso… nos haría parecer amantes…]

Kisa giro su cara avergonzada.

[Eso sí que está mal, sí…]

[¿Quieres experimentar eso, Kitamikado-san…?]

Preguntó mientras lo miraba.

[No…]

Por supuesto que quería. Honestamente, tenía más que curiosidad por saber qué cara pondría Kisa si empezaba a darle unas palmaditas en la cabeza.

[Ahh, entonces, mientras no parezcamos amantes, ¿Puedo tocarte como yo quiera?]

[Eso me suena a acoso sexual!]

Kisa empezó a lagrimear.

[Lo siento.]

Mikado podía sentir la sangre corriendo a su cabeza. Se sintió avergonzado.

[Y, ¿qué tal si añadimos otra regla? Si el perdedor está siendo ordenado por el ganador, tenemos que responder a ese afecto incondicionalmente…?]

[Incondicionalmente… ¿Dices?]

Básicamente, a cambio de convertirse en su esclavo, Mikado podía exigir el hermoso cuerpo de Nanjou Kisa de todas las maneras que quisiera. Aunque no es como si él, un miembro de la familia Kitamikado, se hubiera rendido a tales tentaciones. No se dejaría seducir por su encanto. Pero, aun así, tuvo que tragar saliva una vez.

[¿Qué te parece, Kitamikado-san? ¿Quieres jugar este juego conmigo?]

Susurró suavemente Kisa.

Y Kitamikado Mikado asintió dignamente.

[…Muy bien. Aunque tú serás la que termine como esclava.]

[Esa es una confianza admirable. Aunque tu destino ya esté decidido, y te arrastrarás ante mis sentimientos, confesándome tu amor.]

[¿Me pregunto? Estoy bastante seguro de que serás tú, Nanjou.]

Los dos se miraron el uno al otro.

[Vamos a crear un contrato, para que no podamos convencernos a nosotros mismos de que lo haremos.]

[Muy bien. Y nuestra sangre será el sello…]

Los dos terminaron lo que podría considerarse un contrato con el diablo. Tomaron un pedazo de papel de un libro de notas, anotaron sus condiciones, dieron sus iniciales y agregaron la huella del pulgar en sangre. Al terminar dos copias, las metieron en sus libros de trabajo estudiantil.

[Ya no hay vuelta atrás.]

Kisa entrecerró los ojos de una forma hechizante.

[Ya lo sé. Este será el fin para ti y para la familia Nanjou.]

Las esquinas de los labios de Mikado se alzaron.

[Fufufufufufufu…]

[Hehehehehehe…]

Chispas volaban entre ellos, mientras sus risas siniestras llenaban el vestuario. Este fue el momento en que comenzó la lucha entre el norte y el sur y su fatídico juego de amor. (NT: Kitamikado se escribe con el kanji para Norte, y Nanjou con el kanji para Sur.)

▼▼▼▼

Viendo a Mikado caminar por el pasillo hacia la distancia, Kisa abrazó firmemente el libro de trabajo estudiantil con el contrato dentro.

[Lo hice! Lo logré!]

Incapaz de mantener su fachada, Kisa dio un pequeño salto de alegría. Justo como se había propuesto, Mikado se vio arrastrado al juego de amor que se le había ocurrido. Para lograrlo, ella estaba lista para ser vista en medio de un cambio así.

Y eso no fue todo.

Llamar a una esteticista para que cuidara de que su piel se viera especialmente bella hoy y usar la ropa interior más linda que poseía, fue todo para hacer que el afecto de Mikado por ella fuera aún mayor. Para protegerse de las masas varoniles, se colocó una trampa en el pasillo para alejar a las personas. Elaborar todo ese plan le llevó unos dos meses. Incluso más, si se tiene en cuenta el tiempo anterior a su traslado a la Academia Sousei, la escuela a la que asistía Mikado. Pero finalmente… se las arregló para estar en la línea de salida. Todo lo que quedaba era intentar que Mikado se enamorara de ella con todas sus fuerzas. Hacerlo su esclavo, tanto con su cuerpo como en su corazón. Si lo lograba, los días que siempre había soñado la estarían esperando.

[Definitivamente… definitivamente te haré mío…!!!!]

Murmuró Kisa mientras miraba la foto de Mikado que aparecía en su smartphone.