Kitsune no Kekkon Palabras del Autor

Modo nocturno

Palabras del Autor

“El tiburón tiene lagrimas

“さめ は 涙 もってます

Que resbalan por su cara

と彼 の 顔 に 落下います

Pero él vive en el agua,

けど さめ は海 の すむ

Y las lágrimas no se ven

だから涙見てない

En las profundidades se está solo

皆さんがひとり深海だ

Y nadie escucha los lamentos

と 誰 も 叫び を 聞く こと できません

Y es debido a eso, que el mar es agua salada.”

だから 海は 塩水です      

–Rammstein “Haifisch”

Hola a todos, es Mitaka Kotsuka.

Creo que preferí que el titulo tuviera el nombre en palabras actuales, en lugar de usar el término tradicional. Esto a causa de que tiene mejores referencias con el contenido así… de todos modos dentro del texto, al mencionar el fenómeno he puesto el nombre tradicional.

Encontraran también que los nombres de los capítulos tienen un significado algo extraño, bueno, la novela habla de muchas muertes así que me pareció acertado, pero si quieren entender el nombre real de los capítulos, cambien la palabra “muerte” por “amor”, y así se entiende mejor porque fueron escogidos así… es como un juego de palabras con los nombres, y el apodo de nuestro protagonista.

Estoy escribiendo esto al mismo tiempo que escucho la misma sinfonía que la pequeña Kitsune bailara con nuestro tonto y a la vez brillante Yashite. Por si no la han adivinado, es el Vals del Padrino, y la escena de la chica elegante y manchada de sangre bailando ese vals sobre una montaña de cadáveres, la hice en mi mente mucho antes de siquiera pensar en escribir la novela. Creo que escogí esa melodía por dos razones, la primera es que un vals es elegante, aristocrático, y altivo… justo como una Yandere, la segunda razón, es porque ese vals siempre lo he relacionado, más que con la propia película, con algo que ostenta un poder frio y orgulloso, justo como una Yandere… ya que hablamos de la que yo creo, sería la escena más significativa de la novela, quisiera agregar que fue la parte que más trabajo me ha costado escribir, pero también la que más satisfacción me dio al final… creo que si tuviera que escoger un tema para mi libro, definitivamente debería ser un vals.

También se hace bastante evidente, la diferencia entre la forma de actuar de ambos protagonistas al momento de matar a alguien, a pesar de que ambos son asesinos no actúan de la misma manera, creo que, de los dos, Kitsune–chan es la más violenta, mientras que Shin es más del tipo que planifica todo con gran detalle, incluso el hecho de poder sobreponerse a los cambios mientras mantiene su vista en el objetivo es parte de él. He querido que todo él se vea al estilo del agente 47 o de Solid Snake. Mientras que Kitsune es más… precipitada para ese tipo de cosas. De todos modos, no está pensada para ser la historia de los asesinatos. Por lo que ese episodio en donde Yashite tiene que infiltrarse en la mansión y rescatar a su novia, está pensado para ser único.

Cuando empecé a escribir este libro, yo no sabía gran cosa acerca de las características de las “Yandere” e incluso sé que algunos de ustedes podrían decir “Así no es como es una Yandere”

Pero creo que el punto principal de la historia es mostrar a una Yandere que no tiene que acosar a alguien que escapa constantemente para ser conocida, esto es simplemente porque nuestro protagonista masculino estuvo decidido a aceptar a la chica. Es eso solamente, detesto a los hombres llorones. Así que lo que ha cambiado con respecto a las demás Yandere no es su personalidad en sí, sino sus circunstancias.

Creo que, dentro de nuestras propias limitaciones con respecto a la historia, la edad, y la cultura, he demostrado perfectamente como pienso que debe ser un hombre que va a protagonizar una historia de este estilo. Realmente no entiendo por qué no lo había. Shin no teme a la muerte, creo que desde el momento en que estuvo dispuesto a recibir ese disparo en el callejón, demostró de qué estaba hecho. Así que, si alguno de ustedes había venido pensando que vería a un chico llorón suplicar “No me mates” lamento decirles que se equivocaron de protagonista, se equivocaron de novela y se equivocaron de escritor. Creo que si tuviera que definir a Yashite diría algo simple como: “Nunca se rinde, nunca retrocede, y siempre está listo para cualquier cosa” así es él.

Creo también, que esta es la primera vez que escribo una historia, pensando exclusivamente en que fuera, lo que es, una historia de amor, espero que las escenas románticas no les resulten demasiado dulces, y que entiendan que a veces lo único que deseo es que ellos dos estén felices, eso es lo que todos deseamos ¿verdad? La historia no está pensada para que sea una masacre, y es por ello que nuestra pequeña Yandere se descontrola pocas veces. Creo que, si tratara de que fuera Gore, sencillamente no tendría sentido ya que hay demasiados momentos en que nuestra pequeña Yandere es sólo Kawaii, moe o sexy, pero sus estados de psicosis son muy, muy contados. De todos modos, quiéranla mucho.

Comencé a escribir de esto porque… de una o de otra forma, encuentro fascinante la psique de las Yandere, en especial aquellas que no son capaces de herir a su “Sempai” por ninguna circunstancia… ejemplos de esos hay varios, no necesito decirlos. Los nombres también tienen su significado, al menos los de los protagonistas… Los zorros son considerados como seres poderosos, son símbolo de aristocracia, poder, belleza, pero también de amor. Kitsune es exactamente lo que su nombre representa… creo que me enamore de ella a medida que la creaba. Yashite fue pensado desde el principio para que poco a poco se transformara también en Yandere, al grado de que, es evidente que él también comienza a sufrir episodios psicóticos hacia el final de la novela, su nombre en si no tiene ningún significado, pero quería que llevara “Shin” en alguna parte. Al no encontrar nada bueno, pensé en que Shin fuera su apodo y de esa forma quedó como Yashite. Cuando la lluvia cae en un día soleado, se forma un arcoíris, ese es el significado del nombre de la hija de Kitsune y Yashite.

Cuando vi por primera vez algo relacionado con las Yandere, creo que mi primera impresión fue algo así de “Ella sabe lo que quiere” cosa que ninguna de las otras “Deres” parece tener. Lo que me pareció brillante de ellas, es en realidad, la parte de “dere–dere” y lo que están dispuestas a hacer por ella, en resumen, todo lo que sea necesario. Ellas saldrán victoriosas sin importar lo que cueste ¡Arriba las Yandere! Es por eso que mi historia trató de una Yandere, y no de una simple chica maniaca. Si alguien después de leer la novela, aún tiene miedo de las Yandere, entonces no ha comprendido nada. Pero si después de leer esto, ustedes se sienten felices por la forma en como terminó la novela, entonces quiere decir que he hecho un buen trabajo. Me sentiría halagado si alguno me lo hiciera saber, de todos modos. Y si acaso, al ver un día que llueve en un día soleado, ustedes piensan “es el matrimonio del zorro” entonces sabré que esta pequeña historia ha tocado sus corazones.

Algunos podrán prestar atención especial, si ustedes gustan, al asunto de Kotori y de su hermano Imura… pero de momento he querido dejar a la imaginación de ustedes todo lo relacionado con esa relación. No por otra cosa sino porque en estos momentos no me siento apto para escribir una historia de incesto y matizarla. Las historias de amores prohibidos requieren mucha dedicación y esfuerzo, y merecen ser el tema principal de una historia. Así que creo que por ahora se los dejaré a la imaginación, tal vez algún día me siente a relatarla tal y como debe ser, pero por ahora quise poner todo mi esfuerzo en mi pequeña Yandere.

El hecho de que los hermanos Akai (que ese es el apellido de Kotori) aparecieran al final de la novela, es para darle un matiz distinto al tipo de relación que van a tener Kitsune y Yashite. La vida da muchas vueltas y quien antes es tu amigo, puede convertirse en tu enemigo, también funciona a la inversa. Creo que también sentí la necesidad de explicar un poco más el comportamiento de mi pequeña Kitsune con respecto a lo de sus asesinatos, no quería que los lectores pensaran mal de ella, después de todo, nadie dijo que una Yandere disfrutaba del homicidio, no lo hace por gusto, lo hace por necesidad y esa necesidad puede cambiar si ella no está siendo puesta bajo estrés.

También me sentí un poco mal por el destino de Kirara, vamos ella no fue precisamente el mejor personaje, es más, ni siquiera entró en todo este rollo. Creo que Kirara es, a mi punto de vista, alguien que de hecho no acepta la relación de su hermano con “La rara” del salón, pero que sabe que eso no significa que tenga el derecho de interponerse. Kirara es alguien que sabe cuándo hay que hacer lo correcto y lo hace, alguien que pone su deber por encima de su propio corazón. Ante todo, que quede claro que ella quería a su hermano, y quería que estuviera feliz, aunque nunca dejó realmente de odiar a Kitsune.

Espero, de verdad, que todos lo que lo lean, puedan disfrutar tanto de él como yo he disfrutado al escribirlo, ha sido un trabajo que me ha tomado tiempo y dedicación y no puedo estar más feliz de haberlo terminado… aunque no me gustaría que esto se acabara. Uno tiene que saber cuándo ponerle fin a las cosas y tus libros no son una excepción.

Creo que uno de los puntos de mi historia es resaltar cuán absurdas pueden ser las reglas y su rigidez, así como el egoísmo que a veces nos impide ver lo que realmente se necesita en casos especiales. Esas veces que pretendemos tener la razón cueste lo que cueste, sin saber exactamente cuánto va a costar (y a quien) salirnos con la nuestra, aunque en el más profundo significado de las cosas, no salgamos afectados en nada si dejamos las cosas tal y como están, si rompemos las reglas, aunque sea un poco. También quise hacer hincapié en esas personas que piensan ser los líderes morales de la humanidad, y pretenden imponer esos estándares morales en los otros, pienso que eso está mal. Todo aquel que se sienta con derecho de manipular las vidas de los demás, de decidir lo que está bien y mal para otros, tiene algo mal en su cabeza, algo mucho más oscuro y enfermo que los episodios de una Yandere.

Creo que el señor Katabe representa justamente esa parte de las personas, que creen saber lo que está bien o mal para las demás personas, cuando uno no puede ser dueño más que de su propia vida. El señor Katabe es alguien que no está dispuesto a aceptar eso y es por ello que perdió todo lo que tenía, incluyendo su propia vida.

Si algún día van a Hokaido, recuerden por favor que, en el extremo oriental de ese lugar, hay un pueblo en cuya última casita vive una familia Yandere, y hagan lo que hagan, no se atrevan a perturbar su felicidad y guarden el secreto ¿vale? No le digan a nadie, que saben dónde están.

Mitaka Kotsuka