Jimen no Hoshi Palabras del Autor

Modo nocturno

Palabras del Autor

Hola a todos, Es Mitaka Kotsuka.

Primero que nada, quiero dar un agradecimiento muy grande a todos aquellos que me hayan seguido hasta este punto. Y tengo que admitir que incluso yo estoy sorprendido. He podido mantener mi promesa de publicar cada tercer día y eso es algo que me hace feliz. “Viva Yo” Considero que en esta ocasión, me excedí en el detalle de las cosas que ocurrieron en la primera parte del libro, la parte de Himiko, y por eso es que esta novela ha llegado a esa extensión. De todos modos, aun con los errores que pueda tener, tengo el orgullo de considerarlo mi mejor trabajo.

¿De qué debería hablar aquí? Bueno, ya que siempre hablo un poco de los personajes, creo que lo haré aquí. Aunque a modo de basar lo relatado en hechos reales lo he hecho tan detalladamente, no me gustaría que pensaran que todo es una crónica, lo puse al principio y lo repito, casi todo está alterado para que quede con la novela, y por eso es que, a pesar de que hay alguien detrás de Himiko, y de Yukihana, y de todos los personajes, de todos modos se ven como los personajes estereotipados de las novelas ligeras convencionales. Tuve que acomodar algunas cosas para que esto no terminara siendo un inmenso lamento (que no es la intención) de parte del escritor. Más que nada, es un tributo a esa chica, que le ha dado vida a Himiko y a su estereotipo, el de la Himedere. Me imagino que ya saben por qué.

Hablando específicamente de Himiko, y de la persona en quien está basada, nos encontramos con un carácter poco explorado, el de la Himedere: La Himedere es el carácter que, a pesar de que puede tener amigos y enamorarse, incluso puede que tenga buenas habilidades sociales, siempre piensa primero en sí misma, se siente mejor que los demás, espera ser adorada y servida, especialmente por la persona que ama. Alguien que tiene un concepto inmenso sobre sí misma, y tiende a ver a los demás como poca cosa. En ese sentido, Himiko debe ser la Himedere perfecta. Orgullosa, altiva, consiente perfectamente de su belleza y dispuesta a explotarla, Está acostumbrada a recibir con la mayor de las naturalidades, las alabanzas, las dadivas, y los obsequios de quien le admira, pero no se dejará comprar por ellos. Extremadamente difícil de complacer, e imposible de subyugar o dominar.

Es la clase de chica que diría “Demasiado perfecta para ti” Con todo y eso pienso que son de los mejores tipos de chicas que podemos encontrar en una novela. ¿Qué tienen de bueno las Himedere? Bueno, el principal punto, y el más saludable, pienso yo, es que siempre exigen lo mejor de ti. No vas a avanzar nada si no lo entregas todo, tu corazón, tu vida, tus fuerzas, todo. Y eso es algo que llevaría a cualquier protagonista a un esfuerzo casi sobrehumano por ganar su corazón. ¿No es eso como revivir un poco la idea del caballero medieval? Una novela de caballerías en los tiempos modernos, visto desde cierto punto tiene incluso su gracia. ¿Dónde están las chicas que le piden a uno cosas de locura para ganar su corazón? No lo ves ni en un isekai. Los caracteres son tan estúpidamente modernos que nunca logran sumergirte en la historia. Pero lo verás en una historia que involucre a una Himedere, tal cual en los tiempos antiguos.

La Himedere, podemos decir, es el arquetipo más antiguo que existe, cuando leo algunos pasajes de libros viejos como cuando “la caprichosa Doña Anna dejó caer un guante a la jaula de los leones para ver quien de sus pretendientes se atrevía a sacarlo” Pienso que sin duda esa tal Anna, debió ser una Himedere. La Himedere siempre se siente superior, y por norma general, lo son. Quizá ese sea el motivo por el cual ya no queda ninguna. Hay que tomar una cosa importante en cuenta y es que eran otros tiempos, y quizá entre los lectores con más edad haya algunos que entiendan mejor al carácter o que incluso hayan (como el escritor) conocido a alguna chica con complejo de princesa, pero el mundo moderno vino a arruinarlo todo. Porque no basta con que la Himedere se sienta superior, también ha de serlo, en todo sentido y ser superior cuesta trabajo, no basta con nacer de buena cuna, el titulo no honra al hombre, es el hombre quien honra al título. Y en manos de un hombre vulgar, común, débil o mediocre, un título no tiene ningún valor, lo mismo aplica para una chica con complejo de princesa, ha de saber ser una princesa. Por eso es algo que hoy en día solo se ve en las historias.

Había mencionado que odio a las Tsundere. Las odio, no he cambiado de parecer, pero las Himedere son otra historia, ellas tienen una razón real para ser orgullosas, ya lo decía nuestro protagonista: Cualquier trapeador con vestido se siente la gran cosa Por si alguien no lo notó, está hablando de las Tsundere.

Hablando un poco sobre el punto que vuelve a este novela no publicable, al menos no comercialmente, de alguna manera, tengo que admitir que me cuestioné mucho acerca de incluir o no las opiniones políticamente incorrectas en la novela. Las incluí porque de otro modo, pienso que el carácter hubiera quedado vacío, y en ciertas partes, hubiera hecho falta eso que explicaba el desacuerdo rotundo que Himiko tiene con su familia, que viene de esas opiniones políticas y de esa causa que Himiko representa. Lo que trato de decir es que pienso que, Himiko sin su causa no sería Himiko, y la novela hubiera perdido completamente el sentido. Por otro lado, por eso es que está marcada como políticamente incorrecto desde el principio. Sé que habrá muchos en firme desacuerdo con varias de las ideas morales que forman el esqueleto de la novela, pero siendo sinceros, no sería la primera vez… cofcofHanamicofcof.

Y bueno, sigo aquí.

Hablando ahora de lo ocurrido al final de la novela, nos encontramos con otros dos personajes que vendrían a ser como polos opuestos. Misaki y Yukihana. Yukihana es una niña que nunca supo cómo tenía que lidiar con sus emociones y acabó siendo consumida por ellas, sin que para ello existiera remedio alguno. No está allí para dar una lección acerca de las emociones, más bien es para dar una lección acerca de la vida. Nos guste o no, hay personas así, tengan cuidado. Yukihana estuvo, en el sentido más novelesco, destinada a acabar mal desde el punto en que fue concebida como personaje. Creo que la quejas de Yukihana no iban dirigidas al protagonista en sí, sino al autor. Todo aquello de Toda esta fanfarronería no es más que un tributo para la única persona que le importa en el mundo. Somos eso, ofrendas para su amada” eran en realidad, un auto reproche que me tuve que infligir, por tratar a mis personajes tardíos con tan poca importancia. Si hablamos sin la cuarta pared, a quien ella está reprochando es al autor en realidad, que no ha dado espacio suficiente para que sus personajes se desarrollen, y desde aquí les digo a mis personajes, lo siento muchísimo, pero la novela y su extensión no me dio para más. Muchos me preguntan ¿Por qué es que Yukihana no tuvo oportunidad? Parecía un buen prospecto. Bueno, hay dos razones importantes para que así sea. La primera de ellas es que Yukihana apareció en el peor momento imaginable, porque es un momento en el que nuestro protagonista no tiene forma de tener un interés romántico. La segunda razón, es porque si lo analizamos con detenimiento, Yukihana es alguien que solamente piensa en sí misma. No le importó para nada que nuestro protagonista no estuviera listo, o que tuviera otra opinión del tema, ella quería algo y lo tomó, lo que me trae una pregunta a la cabeza, ¿Estaría dando esta explicación si los géneros hubieran estado invertidos y fuera un varón quien abusara/violara a la protagonista femenina? Supongo que no.

Ahora que, si vamos a hablar de lo que representan dentro de la vida de nuestro protagonista,  Yukihana es el pasado, es la forma material y visible de ese dolor tan horrible que el protagonista sintió y del que no pudo deshacerse sino usando la violencia. Es por eso que Yukihana está representada como ese ser que, a pesar de todas las descripciones que pudieron haberla puesto dentro del marco de la lindura, está llena de sentimientos profundamente negativos.

Misaki es alguien que sabe lo que quiere y está dispuesta a enfrentarse a la realidad cueste lo que cueste, con tal de conseguirlo. En cierto modo es bastante parecida a Yukihana, con un pequeño cambio. Misaki no está pensando en sí misma para nada. Misaki es alguien que pretende escuchar, no ser escuchada, es alguien que pretende curar, no ser curada. Misaki representa el futuro, brillante, amable y en sí, esa posibilidad que nos brinda la vida una y otra vez, de ser felices, sin importar lo que haya sucedido. Algo que se mantiene como una constante en todos mis trabajos, si alguien se fija, es que, a pesar de todo, a pesar de lo irracionales, tontos, o incluso malvados que podamos haber sido en el pasado, siempre hay una posibilidad, siempre hay un camino.

En cierta forma también está allí como una forma de mostrar al protagonista todas esas partes que quedaron sin comprender acerca de Himiko, véase que ahora él es mayor, la diferencia de actitudes es de él, de alguna forma, todo eso que Himiko sentía acerca de nuestro protagonista es lo mismo que él siente acerca de Misaki.

Creo que ya todos lo saben, tenía algunas cosas que quería sacar de mi corazón y de mi cabeza, pues estaban limitando mi trabajo en muchos aspectos. Con este trabajo, creo que al fin, “Himiko” puede descansar en paz. También pienso que me excedido en la cantidad de cosas personales que tuve que relatar, si querían conocer a su escritor menos favorito –––“Buu”–––– este libro es perfecto para ello. No tienen idea de la cantidad de veces que lloré al escribir esto, eso es porque para hacerlo tuve que recordar muchas cosas de las que en realidad no estaba seguro de querer acordarme. Pero tal cual lo relata nuestro protagonista, hubo mucha gente que me dijo, que lo mejor era que lo sacara de mí, y es por eso que en esta ocasión la historia es sobre ella.

Todo lo que puedo decir ahora, que no haya dicho antes en las novelas o incluso en ciertos guiños que hice con las novelas dentro de esta misma novela, y que forma quizá la lección más valiosa de la novela en sí, es que todos los personajes están allí para acompañar la travesía de nuestro protagonista, del mismo modo que las personas acompañan a cada uno de nosotros en nuestras vidas, algunas van y otras vienen, algunas regresan mientras que de otras no volvemos a tener noticia, pero al final del día, quienes se quedan, son los que tienen que quedarse. Espero no haber llegado a aburrirlos con tanto detalle, y sé que algunos se preguntaran ¿Y qué pasa con todas las otras cosas que hay en la historia? ¿Tienen su fundamento o no lo tienen? Bueno, la novela también puede usarse para darme a conocer un poco, y puedo decir que nada de lo que hay ha sido invención del todo.

Sin ganas de atormentar más a los lectores, me retiro agradeciendo profundamente que me hayan seguido hasta aquí. Supongo que todos saben que los aprecio no sólo como lectores, sino como amigos, a todos ustedes, ya que ahora saben bastante sobre mí.

Y ya que estamos entre amigos, y ya que leyeron todo, supongo que estarán dispuestos a perdonarme si termino esta nota poniendo… no sé… algo como….

Heil Hitler.

A la memoria de Lady Azthaelizh

Por el privilegio de haberle conocido, y la gracia de su recuerdo a través de los años. Por su belleza sin igual y la maravilla de su sonrisa, por ser la luz al final de mi camino. Por los sentimientos que permanecen congelados en mi pecho desde el día en que se fue, y por su paciencia para esperar a que me convirtiera en el hombre que ella merecía.

Hasta donde quiera que estés.

Mitaka Kotsuka.