Kuma Kuma C14

Modo nocturno

Capítulo 14: El oso reporta

[Yuna! Yuna! Despierta.]

[Rulina, estás haciendo mucho ruido.] — me froté los ojos mientras me despertaba.

[Por fin te has despertado.] — dijo Rulina, asomándose por la pequeña ventana — [Estaba ahí fuera trabajando como una loca mientras tú hacías una casa y dormías una siesta… Eso es muy injusto.]

[Pero el desollado es tu trabajo, ¿Cierto? ¿Has terminado?] — me enderecé y estiré mis articulaciones.

[Sí. Salí de la cueva y me sorprendió encontrar una casa. Y cuando miré dentro, estabas dormida! Y no pude entrar, porque no hay una puerta!]

Partí las paredes para hacer una puerta y salí de la casa. El sol empezaba a bajar en el cielo, así que probablemente eran alrededor de las tres…

[Había demasiados goblins. Fue muy difícil porque no ayudaste.]

La ignoré y cambié de tema.

[¿Necesitas algo más de la cueva?]

[No creo.]

[Entonces la voy a sellar, ya que no queremos que ningún otro monstruo se esconda ahí.]

La selle con un hechizo de tierra.

[Así que.] — dije — [Supongo que podemos irnos a casa ahora.]

[Bueno, estoy cansada.]

[Está bien. Yo te llevaré.] — no quería tomarme mi tiempo para llegar a casa.

[Yuna… no estás pensando en…]

[Estamos en las montañas y los caminos no son muy buenos, así que cállate.]

Con una sonrisa, cargue a Rulina, que parecía haberse rendido y comencé a bajar la montaña.

*Salta! Salta! Salta!* Cada vez que saltaba, Rulina gritaba, lo cual era un poco ruidoso, pero la ignoré y seguí corriendo. Una vez que nos acercamos a la aldea, dejé que Rulina bajara y nos dirigimos a la puerta. Rulina parecía un poco inestable, pero probablemente era mi imaginación.

Saludamos al guardia de la puerta y nos dirigimos a la casa del jefe de la aldea.

[Uhh, parece que han vuelto pronto. ¿Fue un esfuerzo imposible?] — La cara del jefe de aldea parecía decir, ‘como pensé’.

[No.] — dijo Rulina — [Hemos derrotado a todos los goblins.]

[¿Qué dijiste?] — su expresión se transformó en una de sorpresa.

[Hemos completado su búsqueda de subyugación de goblins. Estas son sus gemas de maná.]

Rulina sacó un bolso de cuero de su bolso sin fondo. Lo desató, mostrando al jefe de la aldea su contenido. Probablemente estaba lleno de las gemas de maná de los goblins, pero no iba a mirar ahí dentro. No quería ver un montón de malditas gemas de maná. Eso arruinaría mi cena.

[Parece que has subyugado a los goblins. ¿Pero no es esto un poco más de lo esperado?]

[Había unos cien allí.]

[¿Cien?] — el jefe de la aldea estaba fuera de sí. Es justo, dado que acababa de descubrir que había el doble de goblins amenazando su aldea.

[Por favor, relájese. Los derrotamos a todos. También encontramos el nido que los goblins usaban como base, lo limpiamos y sellamos, así que no creemos que ningún nuevo monstruo se instale allí.]

[M-Muchas gracias.] — el jefe de la aldea inclinó la cabeza — [Por favor, permítanos preparar una posada para que se queden esta noche.]

[Sí, gracias.]

[No, nos vamos a casa.]

Rulina y yo hablamos al mismo tiempo. Nos miramos la una a la otra.

[Yuna, se está haciendo tarde.]

[Podemos llegar a casa antes de la puesta de sol.]

[No estás planeando cargarme de nuevo, ¿Verdad?]

[Dos o tres veces, ¿Cuál es la diferencia?]

[Pero están siendo muy amables con nosotros.]

[Creo en acabar con las cosas molestas rápidamente.]

[Oh, bien.] — acepto Rulina a regañadientes — [Tengo que informar sobre el rey goblin de todos modos.]

Una vez que los aldeanos terminaron de darnos las gracias, nos fuimos. Debí asustar a Rulina después de dar todos esos saltos que desafiaban a la muerte en nuestro camino por la montaña, porque esta vez, ella misma me agarró.

[Por favor, sé amable cuando corras. Además, nada de salt—]

[Bien bien.]

[Odio decirlo, pero es muy cómodo estar en los brazos de este oso.]

Rulina le dio una palmadita a la manga de mi traje. No me emocionaba que me tocaran así, así que la cargué y me lancé a correr para evitar más caricias. El suelo estaba parejo aquí, así que era más fácil correr aquí que en la montaña.

Detecté monstruos a lo lejos, pero los ignoré y pasé corriendo. De vez en cuando, pasábamos por algunos aventureros y carruajes, pero yo también los ignoraba. Levantaban una especie de bullicio mientras viajaban, pero a la velocidad a la que yo iba, dejaba de escucharlos en un segundo.

Alcancé a ver la puerta del pueblo.

[Esto es un poco embarazoso.] — dijo Rulina — [¿Podrías bajarme pronto?]

Empezó a decirme algo al oído, pero la ignoré y seguí corriendo.

[¿Y-Yuna? ¿Por favor?]

Rulina me agarró más fuerte, pero no me dolió. Fui directamente a la puerta oeste, tomando al guardia por sorpresa con mi llegada. Rulina tenía la cara roja cuando la dejé bajar y en silencio le entregué mi tarjeta del gremio. El guardia la comprobó en silencio y fuimos en silencio al pueblo.

[Uh, entonces, ¿Quieres que te lleve al gremio?]

[Para!]

Rulina todavía estaba sonrojada cuando nos dirigimos juntas al gremio para dar nuestro informe. Había unos cuantos aventureros merodeando por la entrada del gremio, pero justo cuando me preguntaba cómo pasaríamos, se fijaron en mí y se abrió un camino, como si el mar se separara por orden de Moisés.

Cuando entramos en el gremio, la recepción estaba llena de gente. Alguien nos llamó mientras intentábamos hacer cola.

[Rulina, ¿Qué ha pasado?] — Lanz y Gil estaban sentados en sillas, observándonos.

[Lanz, ¿Por qué estás aquí?]

[¿Por qué? Porque pensamos que volverías y parece que teníamos razón. Si has vuelto tan pronto, debes haber vuelto corriendo a casa con el rabo entre las piernas por la cantidad de goblins que había.]

Lanz sonrió, claramente satisfecho por la perspectiva. ¿Se dio cuenta de que el hecho de que fracasáramos en la misión significaba que él también fracasaría?

[Lanz.] — dijo Rulina — [Terminamos la misión. Desafortunadamente.]

[¿Qué?] — Su cara de tonto se volvió aún más vacía.

[Terminamos la misión. Cien goblins, más un rey goblin como extra.]

[¿Qué? ¿Qué estás diciendo? ¿Cien goblins? ¿Un rey goblin? Eso ni siquiera es gracioso.]

[No es una broma.]

Gracias a la gran boca de Lanz, todos los aventureros del gremio nos miraban en este momento, susurrando entre ellos.

[¿Cien goblins?]

[¿Un rey goblin?]

[Deben estar bromeando.]

[No hay forma de que hayan podido vencer a un rey goblin.]

[Pero es ese oso.]

[Es ese oso.]

[¿Tal vez ese oso realmente podría hacerlo?]

[Sí, quiero decir, es un oso.]

¿En serio? ¿Pensaron que era porque yo era un oso?

Helen nos llamó a un lado en este momento.

[Me gustaría hacerles unas cuantas preguntas. Si pudieran venir por aquí…]

Nos llevó a un escritorio a un lado, lejos de la mayoría de la gente.

[Ahora, me gustaría escuchar lo que pasó. La misión que aceptaron fue de derrotar a un grupo de goblins que habían aparecido cerca de la aldea Touz, ¿Me equivoco? ¿Un grupo de unos cincuenta?]

[Sí, pero cuando llegamos, había un centenar de ellos.]

[Disculpen que diga esto, pero ¿Tienen las gemas de maná como prueba de la subyugación?]

Rulina sacó la bolsa de cuero que le había mostrado al jefe.

[¿Me permitiría examinar esto?] — Helen recibió nuestras gemas de maná y operó algunos equipos dentro del escritorio.

[Ah — sí, no hay ningún error. Son gemas de maná de criaturas asesinadas hoy. También escuché algo sobre un rey goblin. ¿Es cierto?]

[Sí, el nido era dirigido por un rey goblin.]

[¿Es así? En ese caso, deberían haber solicitado una misión urgente de un grupo de rango C…]

[Estuvo bien. Yuna lo venció.]

[Ella derrotó a un rey goblin por su cuenta…]

[El oso derrotó a un rey goblin.]

[El oso…]

[El oso…]

Los ecos de esas dos últimas palabras se esparcen por todo el gremio.

[¿Es eso realmente cierto? Si tienes la gema de maná, ¿Podrías mostrármela por favor?]

[Bueno, trajimos el cadáver en su lugar.]

[Ah, así que debe estar en tu almacén de oso, ¿Verdad Yuna? Debe ser bastante grande. Si pudieras ir a la habitación de al lado…]

Los aventureros nos seguían como patitos a su madre.

[¿Podrías sacarlo de aquí, por favor?]

Levanté el oso blanco y saqué el cadáver. Jadeos, gritos, gemidos y todo tipo de sonidos venían de alrededor.

Si las miradas pudieran matar, todos los que miraran el rostro del cadáver del rey goblin habrían caído muertos en ese momento. Nuestro séquito se estremeció al verlo. Podían ver las muchas heridas en la carne del rey goblin, que hablaban de la feroz batalla que tuvimos.

[Muchas gracias. ¿Podemos comprarle el cadáver aquí y ahora?]

[¿Puedes usarlo?]

[Sí. A diferencia de los goblins, la piel de un rey goblin es resistente y duradera, por lo que podemos usarla para hacer equipo de protección. Sus huesos también pueden ser usados para armas y objetos encantados, así como su gema de maná.]

[Me parece bien, pero ¿Qué opinas Rulina?]

[A mí también me parece bien.]

[En ese caso, ¿Volverías a la recepción conmigo?]

Volvimos al escritorio, todavía seguidos por nuestra cadena de espectadores patitos.

[El grupo de Rulina aceptó esta misión. Ya que Yuna ayudó, ¿Cómo le gustaría proceder?]

[Por favor, cuente esto como una misión conjunta entre mi grupo y Yuna.]

[¿Rulina?] — la cuestioné.

[Tú eres la que lo derrotó y no podemos atribuirnos el mérito de eso. Todo lo que hice fue reunir las gemas de maná y hablar con la gente.]

[Entendido.] — dijo Helen — [Entonces lo trataremos de esa manera. ¿Podrían todos los miembros del grupo, incluida Rulina, presentar sus tarjetas del gremio?]

[Paso.]

[¿Lanz?]

[No hice nada. De hecho, pensé que habían vuelto corriendo aquí y sólo estaba mirando. Todo lo que hice fue reírme de ella y pensar que nunca podría derrotar a toda una horda de goblins por sí sola.]

[¿Gil?]

[Yo tampoco lo hare. No he hecho nada.]

[Entendido. En ese caso, procesaremos esta misión como cumplida por Rulina y Yuna. ¿Están de acuerdo con eso?]

[Sí, por favor, hazlo.]

[Entonces esta será la suma por la compra de las gemas de maná de los goblins y la tarifa de misión. Además, este es el dinero de bonificación por la compra del rey goblin.]

Nos dio dos bolsas. Rulina me entregó la bonificación del rey goblin y también dividió el dinero de la recompensa por la misión por la mitad antes de entregármelo a mí también. Lo acepté modestamente y lo puse en mi almacén de oso.

[Siento lo que pasó antes. Da por hecho que hablaré con Deboranay y Lanz.]

[No, fue divertido para mí! Además pude practicar magia con un rey goblin.] — ese había sido un experimento esclarecedor.

Cuando dejamos el gremio, Rulina me invitó a cenar con su grupo. Acabamos comiendo en un restaurante que le gustaba con Lanz y Gil. Lanz finalmente bajó la cabeza y se disculpó. Gil también se disculpó por no acompañarnos a matar goblins. Acepté sus disculpas y pagué por la comida.

[¿Estás segura?] — preguntaron.

[Sí. Recibí el bono por el rey goblin y puedes pensar en ello como los honorarios del tratamiento médico de Deboranay.]

[Ya veo. En ese caso, aceptaremos con gusto la comida.]

[Gracias.]

Los cuatro disfrutamos de la comida y volvimos a la posada. Le dije a Elena que no necesitaba la cena, volví a mi habitación y me metí en la cama sin ni siquiera bañarme.