Kamisei Palabras del Autor

Modo nocturno

Palabras del Autor

Las leyes son como una tela de araña donde las moscas grandes pasan libremente y las pequeñas se quedan enredadas.

–Balzac.

Hola a todos, es Mitaka Kotsuka.

Bueno, hasta aquí la historia. Este es ya mi cuarto volumen que podríamos decir en serie. Si alguien ha leído alguno de los otros volúmenes notará grandes diferencias entre este y los otros tres. Esto es principalmente por el tipo de historia que es. Es la primera novela que escribo que no trata de romance o fantasía, por lo que el género es completamente desconocido para mí. De todos modos, desde que hice “El matrimonio del zorro” tenía ganas de contar esta historia. Tengo que admitir que esta historia pasó por muchas ideas antes de poderla contar. En esta ocasión la cantidad de archivos sueltos con pedazos de la historia era incluso ridícula. Muchos de ellos no fueron incluidos, porque tenían otro formato u otro motivo que el de la novela. Trozos como lo que ocurre con la presidenta y alguno de sus pretendientes, algunas reseñas de otros personajes, o simplemente varias escenas extra.

Ya que no me siento muy seguro acerca de esta última historia, quisiera que perdonaran el uso del narrador que he usado en esta ocasión, ya no estoy acostumbrado a escribir de esta forma y es por eso que me ha costado mucho trabajo que sea lo suficientemente coherente. Lo sé porque, en algún momento quise contar la novela desde la primera persona, para lo cual podría haber usado a Naomi, pero no quería que se viera como los desvaríos de un adolecente con Chuunibyou, y relatar como mataron a tal o cual personaje lo hubiera hecho parecer ridículo, sobre todo desde la perspectiva de una chica. Aparte de todo, es una tragedia, hecha y derecha, entonces, y ya que casi todos los personajes mueren, resultaba en extremo difícil saber quién podría estar relatando la historia y la conociera completa.

Ante todo, creo que el motivo de la novela era relatar la historia de una niña que creyó que el mundo estaría a sus pies simplemente porque era muy lista, y que quiso volar más allá de lo que debería con sus delirios de grandeza. Creo que evoca perfectamente la situación sentimental y moral de mucha gente, que llega a las grandes ciudades creyendo que la vida le pondrá todo en bandeja de plata, tuve la desgracia de encontrarme con varios relatos acerca de gente inocente que creyó que las personas en las grandes ciudades son de algún modo mejores. No es verdad. Todo lo contrario. Se creen mejores, que es diferente, pero si hablamos del sentido puramente moral, suelen ser mucho más horribles de lo normal. ¿Porque las ciudades le hacen eso a la gente? No lo sé. Es cierto que todos los seres humanos tienen defectos, y vicios, pero a mayor concentración de gente, más monstruosa se vuelve ésta. Esa es una ley, apréndanla bien, si no la sabían.

Hablando específicamente de Najiko, incluso ella se vuelve un poco… desagradable, a pesar de que en todo momento traté de que pareciera normal, sólo piénsenlo un momento… una adolecente que bebe hasta perderse y que se acuesta con alguien en su primera cita… si omitimos todo el contexto, estamos hablando de algo bastante desagradable en realidad. En la historia suena medio bonito, pero si algo quiero añadir aquí, es que el narrador está allí para embellecer el relato, no las acciones de los personajes. Claro está que todos son seres humanos, y creo que otro punto al que pretendía dar un poco de luz en la novela, era a esa parte de la naturaleza humana que es bastante desagradable y es que, de una u otra forma, todos somos un poco víctimas de las circunstancias. Desde el rector que ordenó asesinar a su propia hija, hasta Kasumi, quien es apuñalada por un conflicto que ella desconoce por completo y en el que ella nada tiene que ver, todos están sufriendo por razones que están fuera de su control.

Ya que hablamos de lo que ocurrió a Najiko, recordarán que comencé el capítulo con una profecía. La profecía del demonio de cabellos amarillos. De todos los personajes que he creado, Katabe Kitsune (Nombre del demonio) es mi favorito. Ella es el motor de todas las otras novelas, por eso es que, de una o de otra forma, aparece en todas ellas. En esta ocasión, aparece allí para hacer cumplir la condena que se le ha impuesto a Najiko, de la que ésta no pudo librarse. ¿Por qué? Bueno, pienso que el punto de la novela era establecer que, ella fue condenada desde el momento en que decidió que su antigua vida no valía la pena. Ella tenía una buena vida, tenía unos padres que la adoraban, un novio lindo y bastante fiel, con un buen futuro por delante, era popular en su colegio, pero ella decidió que eso no era suficiente. Error.

Es por eso que es precisamente Kitsune quien cumple esa condena (Alguien cuya escala de valores es completamente contraria y que nunca tuvo todo aquello que Asaki tranquilamente echó a la basura) Es esa actitud arrogante la que hace enfadar a los dioses, quienes la condenan a perder todo lo que ama, su condena es precisamente, arrebatarle, poco a poco, todo lo que tiene, y todo lo que podría tener, incluyendo la esperanza, y no es hasta que ella comprende eso que finalmente la liberan de ese destino, aunque es demasiado tarde para cualquier cosa aparte de morir. Algunos podrían decir que la condena no tiene razón de ser, pero hasta que ella no llega a la gran ciudad, Najiko nunca había perdido nada, ella ni siquiera sabía lo que eso significaba, y esa es la razón de que nunca supo valorar lo que tenía. Mientras tanto, supongo que me las arreglé para explicar un poco el cómo funciona un aparato de poder, Najiko tenía razón en todo cuanto le dice al confesor al final (Al que no le he puesto cara porque se trata del lector) así que en cierto modo, también trata sobre eso, y bueno, hace una mención de que todos los poderes funcionan de la misma forma, eso es porque la naturaleza humana así lo exige, no puede hacerse nada.

A lo largo de la novela, casi todo lo relacionado con el romance son recuerdos, funcionan para dar al lector poco a poco una visión más clara de lo que ha pasado, y de lo que está a punto de ocurrir. ¿Mencioné que había varias ideas para llevar a cabo esta novela? De todas, esta fue la que más me convenció porque podríamos enfocarnos en sólo lo importante y seguir con la historia principal, que es la historia de cómo se cumple aquella profecía. Los recuerdos están allí más que nada para explicar ¿por qué? Aunque supongo que eso no hace falta decirlo. Itami es el único que actúa en tiempo presente y más que nada, aparece en la historia para darle un cauce a todo lo que siente Najiko con respecto a sus decisiones, y de cómo la… estupidez de Itami, le da a entender que ella estuvo equivocada, todo el tiempo. Si hubo una razón para que las cosas no funcionaran entre ellos, fue más que nada que Najiko poco a poco acepta esa realidad, y teme volver a comenzar todo. Sin que Itami lo sepa, ella sabe bien que si lo intenta en serio, los dioses se lo arrebatarán, como todo lo demás, y no se engaña. También hace una apología de cómo funciona el romance en realidad, sobre todo en los primeros capítulos. En un principio, en todos los romances, reales e irreales, lo que importa es que ambos se gusten, la llama de la novedad es capaz de alzarse por encima de cualquier cosa, pero una vez que esta se apaga, con lo breve que es, comienzan las preguntas. De ambos depende si pueden sobreponerse a eso mientras encienden la llama de nuevo. No podían pedirle a un alma atormentada como la de Asaki, que confesara todo a un chico inocente con esperanzas de que éste aun estuviera allí (aunque hubiera pasado) y no podían pedirle a un chico que no sabe nada y con tantas preguntas como Itami, que aceptara todo sin preguntar nada.

También puede notarse, si es que ustedes gustan un cambio totalmente radical en el comportamiento y las maneras de Najiko entre los recuerdos y su presente, por decirlo de alguna forma… todo aquello de “No me gustan los dulces” cuando ella recibía seguido pasteles de parte de la presidenta del club de cocina, y el hecho de que ahora ella vaya tan a la ofensiva cuando vaciló tanto en confesar su amor a Saji. En cierto modo, creo que la intención era mostrar precisamente como todo se ha ido rompiendo en el interior de Najiko a partir de la muerte de Saji.

Me hubiera gustado saber que era lo que hubiera pasado si Saji no hubiera muerto, en realidad me pareció un evento bastante triste, el más triste de toda la novela, diría yo. Está muy basado en aquello que le ocurrió a un estudiante de Osaka (Sólo que al real le acusaron de haberse robado una mochila, no instrumentos de laboratorio) así que, en realidad, deseo de todo corazón que esta clase de cosas no vuelvan a ocurrir. Hay muchas cosas que están mal en el mundo, y no depende de mí cambiarlo, pero sí creo que la gente debería pensar con detenimiento antes de hablar. A veces, como en esa ocasión, se puede provocar una tragedia irremediable.

Bueno, no sé qué más podría decir, Lo único que quiero añadir, es un agradecimiento grande a todos los que me hayan seguido hasta este punto, como siempre, espero que todos estén en la mejor de las condiciones. No sé cuánto tiempo voy a tardar en presentar otra novela de esta serie. Muy posiblemente ahora me enfoque en algunas otras cosas, como algún otro proyecto o algo así.

No puedo decir adiós porque sería una mentira. Pero por el momento, aquí termina esta historia.

Mitaka Kotsuka.