Ankoku Kishi C62

Modo Noche

Capítulo 62: Rondo de Luz y Oscuridad

 

—Caballero Oscuro, Kuroki—

Mierda, fui reflexivamente y la salvé.

Esta mujer era la misma que casi me había matado antes. Ella podría venir de nuevo a tratar de quitarme la vida más tarde.

Y, aun así, aquí estoy, salvando a esta mujer desagradecida.

[¿Estás bien, Chiyuki-san?]

Una chica de cabello corto corrió hacia nosotros.

[Sí, estoy bien Nao-san… Él me salvó la vida.]

La mujer llamada Chiyuki habló con la chica de cabello corto llamada Nao mientras me miraba.

Sus largos ojos rasgados estaban enfocados en mí. Honestamente, sus ojos eran hermosos, pero también aterradores. Se sentía como si me estuviera mirando fijamente.

La chica llamada Nao entonces me miró.

Ella era mi principal objetivo para esta misión.

Extendí mi brazo hacia ella.

[¿Qué pasa?]

[¿Me devolverías a mi compañero?]

De acuerdo con la información que recibí, Nut había sido capturada por ella.

[Oya, así que Onii-chan está buscando a Ruby. Ruby, tu transporte está aquí.]

Después de que ella habló, Nut salió corriendo de su bolsillo.

Parece que ya se había dado cuenta de la identidad de Nut.

[DIEHART-SAMA~!]

Nut saltó sobre mí.

[¿HABLÓ?]

Bonito grito, Chiyuki.

Contrariamente a la percepción de Nao, parece que no se había dado cuenta de nada.

[NUNCA ESPERÉ QUE VINIERAS PERSONALMENTE A SALVARME!!]

Nut estaba llorando mientras se aferraba a mi cara.

[Eso es natural, cierto. Ahora por favor baja por el momento, Nut. Todavía tengo que luchar contra el Dios Maligno.]

Coloqué a Nut de nuevo en el suelo. Nut estaría bien mientras se mantuviera dentro del rango de la magia defensiva que protegía a las chicas.

[Entendido.]

Con la confirmación, Nut se separó de mí. Miré hacia Labrys.

Labrys ya estaba de pie cuando miró hacia mí. No se acercó a mí. Tal vez estaba siendo cauteloso.

[Déjame ayudar.]

Aunque Chiyuki me estaba ofreciendo ayuda, puse mi brazo para detenerla.

[Está bien. Deberías retroceder para descansar un poco. Déjamelo a mí.]

Me acerqué a Labrys.

[¿Por qué estás en este lugar, Caballero Oscuro? ¿Por qué estás salvando al héroe?]

El Dios Maligno Labrys me gritó.

No estaba aquí para salvar a Reiji. Ese fue sólo el resultado de que yo viniera a este lugar. En primer lugar, ¿Por qué demonios tendría que salvar a Reiji?

[Este fuego es un obstáculo, huh…]

Desencadené mis llamas negras para devorar el fuego rojo que llenaba la habitación.

[IMPOSIBLE! BORRAS MI FUEGO MORO TAN FÁCILMENTE!!!]

Labrys estaba visiblemente sorprendido por eso.

[Pero por supuesto, el Dios Heibos me pidió que te derrotara después de todo…]

Desenvainé mi espada y me preparé para atacar.

[ESPERA UN MINUTO!!]

Me di la vuelta para enfrentarme al que había gritado.

Reiji se adelantó.

[¿Qué quieres? ….]

[GANAREMOS INCLUSO SIN TU AYUDA!!! SAL DE MI CAMINO!!!]

Preparó su espada ni bien habló. Sin embargo, una de ellas estaba rota.

[Tampoco es que haya venido a salvarte…]

Haz lo que quieras, perdedor. En primer lugar, estaría bien, aunque no viniera a salvarte. Tampoco me interesa ganar tu gratitud.

Ignoré a Reiji y apunté mi espada hacia Labrys.

[¿Por qué el Héroe de la Luz y el Caballero Oscuro trabajan juntos? ¿Qué significa esto?]

Labrys preparó su tomahawk.

Ambos, Reiji y yo, estábamos listos para enfrentarnos a Labrys.

Así comenzó la pelea entre el Caballero Oscuro vs el Héroe de la Luz vs el Dios Maligno.

 

▼▼▼▼

—Sabia de Cabello Negro, Chiyuki—

[Hey Chiyuki-san, ¿Puedes decirme qué está pasando ahora mismo?]

Rino me preguntó mientras sus ojos se fijaban en la lucha en curso.

[Honestamente, ni siquiera yo sé lo que está pasando aquí…]

También fijé mis ojos en Reiji y el Caballero Oscuro luchando contra Labrys.

No tengo intenciones de ayudarles. La razón es que pude ver que el lado de Reiji y el Caballero Oscuro empezaban a ganar la batalla.

Labrys estaba siendo acorralado lentamente por esos dos.

Así, supe que no había necesidad de que yo interviniera y los ayudara. Además, no es que tengamos margen alguno de maniobra para poder ayudarlos tampoco.

Mi maná todavía necesita ser restaurado, así que necesito tomarme un descanso tal y como está.

La carga de Sahoko esta vez fue especialmente grande. Ha tenido que seguir cantando cantos de curación y magia defensiva continuamente desde hace un tiempo.

Quería decirle que se tomara un descanso.

[No tengo ni idea de lo que ha pasado, pero… nos hemos salvado por un pelo.]

[Sí… tienes razón.]

Pudimos cambiar las cosas contra Labrys después de que él, el Caballero Oscuro, llegara.

Aunque Labrys siguió usando su fuego y rayos sobre él, no parecía estar afectado en absoluto por los ataques.

También fue capaz de detener fácilmente el ataque con múltiples armas de Labrys con solo una espada en la mano. Sus ataques fueron también extremadamente feroces, mortales e imposibles de bloquear.

Su poder estaba claramente muy por encima del de Labrys.

Además, Reiji también estaba allí.

Atacaba a Labrys junto con el Caballero Oscuro.

Al verlos, era como ver una danza de espada entre la Espada de Luz de Reiji y la Llama Negra del Caballero Oscuro.

Era un rondó de luz y oscuridad.

 

▼▼▼▼

—Caballero Oscuro, Kuroki—

[FLASH DESTRUCTOR!!!]

La espada de Reiji iba a por los dos, Labrys y yo.

Doblé mi cuerpo hacia atrás para esquivar la espada de Reiji.

Los ataques de Reiji no me tenían en cuenta para nada.

Bueno, desde la perspectiva de Reiji, no soy su aliado así que básicamente estoy siendo tratado como un enemigo al igual que Labrys. También es por ello que puede usar tranquilamente magia tipo AOE a pesar de que yo esté justo delante de él.

Su única preocupación eran las mujeres que estaban detrás de él.

Honestamente, este fue un combate muy difícil.

Doblé mi cuerpo de nuevo para esquivar el ataque de Reiji por detrás.

El golpe pasó por delante de mí y aterrizó en el cuerpo de Labrys.

Su reacción al ataque de Reiji se retrasó ya que estaba luchando contra mí hace un momento.

Labrys cayó sobre una de sus rodillas por la presión del ataque.

[POR QUÉ! POR QUÉ EL HÉROE DE LA LUZ Y EL CABALLERO OSCURO TRABAJAN JUNTOS!!!]

Labrys gritó a todo pulmón.

Pero, por supuesto, no era nada parecido a la definición de trabajar juntos.

Fue simplemente un malentendido de Labrys.

A simple vista, podría parecer que estamos trabajando juntos, pero, todo lo que estaba haciendo era esquivar los ataques de Reiji que venían por detrás.

Definitivamente no estamos trabajando juntos.

Labrys disparó un rayo desde su cuerno y fuego desde su boca.

Pero, ambos no funcionaron conmigo.

Labrys me apuntó con su lanza y su tomahawk y balanceo ambos, formando un amplio arco con cada golpe.

Ataques de ese nivel no serán capaces de matarme.

Detuve el tomahawk, girando mi cuerpo para añadir más poder contra la fuerza residual de Labrys y le corté los brazos antes de esquivar su ataque con la lanza.

Y entonces, Reiji, que había preparado su espada, apuñaló el lugar donde yo estaba hace un momento. Evité que la espada de Reiji me atravesara por un pelo.

Reiji siguió atacando a Labrys sin pausa.

Labrys reaccionó demasiado tarde y se quedó sin aliento.

[MOOOOOOOOOOOOO!!!!!!]

Labrys estaba rodando por el suelo.

Pero, en el siguiente momento, sus heridas se recuperaron tan pronto como la habitación brilló.

Labrys se puso de pie inmediatamente como si nada le hubiera pasado.

[SOY INVENCIBLEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!]

Labrys gritó a todo pulmón.

Los ataques de Labrys no pudieron hacerme daño y el daño de nuestros ataques contra él se curaron en poco tiempo.

Era problemático, pero no podíamos derrotarlo dentro de los confines de este laberinto.

Por eso necesitábamos terminar esta lucha lo antes posible. Y por esa razón, seguí guiándolo poco a poco hacia el borde de la habitación durante la batalla.

[SHIRONE, AHORA!!]

Hice una señal a Shirone tan pronto como llegamos al borde de la habitación.

Algo saltó entonces desde la entrada de la habitación a una velocidad vertiginosa hacia el altar situado en la parte interior de la habitación.

Era Shirone.

[¿QUÉ?]

Labrys sólo notó la presencia de Shirone un momento después.

Para entonces, Shirone ya había llegado delante del altar.

—Caballero Oscuro, Kuroki—

[¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?]

Me mantuve firme frente a Labrys, impidiéndole volver al altar.

[Mi error, no me pasarás!]

De repente, la habitación se vio envuelta en un destello de luz brillante. Cuando la luz desapareció, ya no estábamos en la misma habitación.

[Este lugar es…]

Labrys inspeccionó sus alrededores.

Nuestra ubicación actual no era la habitación de Labrys en el piso 13 del laberinto. Habíamos sido transportados a la parte superficial del laberinto.

[Magia de transferencia de emergencia. Este era el dispositivo de escape de emergencia hecho por Heybos en el piso 13 en caso de que el laberinto sea atacado. Deberías saberlo.]

Hablé mientras apuntaba mi espada a Labrys.

La magia de transferencia normal no podía ser lanzada en el piso 13, pero, una medida de emergencia había sido instalada en esa área.

Cuando la magia instalada en el altar detrás del trono de Labrys se activará, cada ser vivo en el salón del trono en el piso 13 del laberinto sería teletransportado a la superficie.

[Ahora ya no puedes recuperarte de tus heridas! Ni te dejaremos escapar!! Jaque mate, Labrys!!!]

 

▼▼▼▼

—Doncella de la Espada, Shirone—

Todos se teletransportaron a la superficie después de que activara la magia de escape de emergencia dentro del altar.

Este era el plan previo que había trazado con Kuroki.

Labrys podía obtener un poder infinito mientras estaba en su laberinto. Por eso no tuvimos otra opción que sacarlo de ese lugar. Para ello, Kuroki y yo decidimos usar el dispositivo de teletransportación de emergencia que encontramos en el plano del laberinto.

Nos dividimos nuestros trabajos. Kuroki distraería a Labrys mientras yo esperaba la oportunidad de correr hacia el altar y activar el dispositivo de teletransportación.

Todo iba según lo previsto.

Tal y como estaba previsto, nos teletransportaron a la plaza de la metrópoli en ruinas en la superficie del laberinto.

Después de hacer una rotación completa en el cielo, descendí ante Chiyuki y compañía.

[SHIRONE-SAN!!!]

Chiyuki-san me llamó.

[Todas, gracias a Dios que están bien!]

Miré las caras de todas. Parecían cansadas, pero al menos estaban sanas y salvas.

[Sí, estoy bien Shirone-san. Gracias a él.]

Chiyuki-san estaba mirando a Kuroki.

La pelea seguía adelante.

Kuroki y Reiji-kun seguían luchando contra Labrys.

Pero era obvio. Ya habíamos ganado.

[Son increíbles, Shirone-san! Sus movimientos estaban completamente sincronizados!]

Nao-chan me llamó con una voz emocionada.

[Sí. Aunque esta debería ser su primera vez luchando codo con codo…]

Los había visto luchar en el salón del trono también. Honestamente, ver su frente unido me dejó asombrada.

Esta era la escena que siempre había estado esperando.

En ese momento, el cielo se iluminó de repente.

Miramos hacia arriba para ver qué estaba causando el fenómeno. Allí vimos una nave gigante flotando en el aire. La nave estaba siendo escoltada por ángeles femeninos que volaban a su alrededor.

En la proa de la nave, vi a alguien de pie mientras miraba hacia abajo.

[¿Esa es… Rena?]

La que estaba de pie en la proa de la nave era la Diosa Rena, armada con un escudo y una lanza.

 

▼▼▼▼

—Caballero Oscuro, Kuroki—

La brillante nave se detuvo en el aire justo encima del laberinto. De pie en la proa de ese barco estaba Rena, completamente armada con un escudo y una lanza.

Tal vez había estado parada sobre el laberinto todo este tiempo.

Parece que ordenó que la nave descendiera después de que nos teletransportamos fuera. La batalla entre Reiji, Labrys y yo se detuvo por un momento mientras mirábamos al cielo.

[Ha pasado un tiempo, Labrys.]

Rena se río amablemente.

Aunque estaba bastante lejos, pude ver su cara muy bien gracias a mi visión mejorada. Parece que lo mismo ocurrió con Reiji y Labrys.

[R-RENA!! ¿VINISTE POR MÍ? ¿VAS A ACEPTAR MI AMOR APASIONADO?]

¿De qué demonios está hablando este tipo?

[Lo siento, Labrys. Mi amor es sólo para él. Por eso no vengo por ti.]

Rena lo rechazó de plano, haciéndole mirar a Reiji y a mí.

[ASÍ QUE ELIGES A ESE HOMBRE DEL MUNDO ESPIRITUAL!!]

Labrys gritó a todo pulmón.

[Así es, Labrys. Amo a ese hombre que viene del mundo espiritual. Me cuesta dormir por la noche cada vez que pienso en él.]

Rena mostró una sonrisa extremadamente encantadora mientras hablaba.

Sus ojos eran los de una mujer apasionada.

La confesión de la Diosa del Amor resonó en los alrededores de la zona. Reiji, que estaba a mi lado, se río al escuchar su confesión.

Rena era una diosa hermosa. A ningún hombre le disgustaría recibir una confesión de amor de una Diosa tan hermosa.

[HIJO DE PUTA!!! MUEREEEE!!!!]

Labrys se lanzó hacia Reiji para atacar, sólo para que Reiji lo esquivara con facilidad.

[Qué hombre tan mezquino eres, Dios Maligno Labrys!!! Te pones celoso y atacas a un hombre sólo porque la diosa que amas no te mira!! Si eres un hombre, retrocede cuando ella rechazó tu confesión y desea su felicidad!!!]

Reiji habló con confianza a Labrys y se río de este último, mientras esquivaba el ataque de Labrys.

[CÁLLATE!!]

Labrys se enfureció aún más cuando lanzó otro ataque a Reiji.

[Ven a mí, Labrys!!! Me encanta el momento en que volví la mesa contra un hombre como tú!!! Déjame mostrarte la diferencia entre nosotros!!]

Con eso, la segunda ronda de su lucha comenzó. Shirone y las otras chicas de atrás también le cubrían. Los ángeles del cielo también se unieron a la lucha para atacar junto con Reiji.

Labrys había perdido.

Me separé de ellos.

No hay necesidad de que siga luchando. Ya he salvado a Nut, así que he cumplido mi misión original aquí. En primer lugar, no tenía ninguna razón para unirme a la lucha y ayudar a ese raijuu.

[DIEHART-SAMA~!]

Nut corrió hacia mí. También se había teletransportado a la superficie.

[¿Quieres volver a Nargol, Nut?]

[¿Regresaremos?

[Sí, parece que Kuna está en camino hacia este lugar. Por eso iré a su encuentro.]

Miré el anillo en mi dedo de la mano izquierda.

Parece que Kuna no pudo contenerse más y decidió venir en su lugar.

[Entendido. Deje el informe a Su Majestad para mí.]

[Gracias, Nut.]

Nut entonces comenzó a activar la herramienta mágica para empezar a teletransportarse.

Miré la batalla entre Labrys y el Héroe y compañía.

Labrys era poderoso incluso sin el poder de su laberinto. Sin embargo, estaba siendo acorralado poco a poco.

[Hora de irse, supongo… Parece que ya no necesitan mi ayuda…]

Cuando estaba a punto de despedirme, sentí que algo se acercaba hacia nosotros a una velocidad vertiginosa desde el centro de la cordillera.

Me di la vuelta y golpeé la cosa que estaba a punto de golpear a Rena que estaba en la proa de su barco.

La cosa que había golpeado era una lanza.

La lanza regresó al lugar de donde venía después de que la derribé.

Rápidamente aterricé en la nave mágica.

Mierda, mi cuerpo se movió por sí solo, aunque nunca quise salvarla.

[Gracias por protegerme, Kuroki.]

Cuando miré alrededor, me di cuenta de que no quedaba nadie al lado de Rena. Todos estaban luchando contra Labrys.

Realmente quería golpear en la cabeza a esos ángeles y decirles “Al menos dejen a algunas personas a su alrededor si quieren protegerla, tontos!”

Gracias a su error garrafal, terminé salvando la vida de Rena en su lugar.

Miré la dirección de donde había salido la lanza. Allí, vi un pájaro gigante en medio de la cordillera dirigiéndose hacia nosotros.

[Roc… ¿Qué hace ese pájaro aquí?]

Rena habló con una mirada sorprendida en su cara.

Roc era un pájaro gigante que vivía en la parte sur del continente. No se suponía que existieran en este lugar.

Al mirar más de cerca, pude ver a alguien en la cima de ese Roc.

[¿Es ese Zarxis? Parece que hay otra persona a su lado… Rena, ¿Conoces a la otra persona?]

Había dos personas paradas sobre el Roc. Una de ellas era Zarxis. No había forma de que pudiera olvidar la apariencia de su ominosa máscara.

Y había otra figura parecida a una mujer además de él.

Esa figura de mujer usaba un vestido rojo mientras sostenía una lanza en su mano derecha.

¿Fue ella la que lanzó esa lanza hacia Rena?

Aunque la figura femenina tenía la apariencia de un humano, sabía que no era humana ya que podía estar de pie junto a Zarxis.

[Imposible… la Reina Serpiente, Diadona. Que está haciendo—]

Los ojos de Rena se abrieron de par en par en cuanto vio a la mujer encima del Roc.

La Reina Serpiente, Diadona. Había oído hablar de ella antes. La diosa que era adorada por la tribu Lamia y la tribu Gorgona que habitaban el archipiélago en el mar del sur.

También era la subordinada leal de la Diosa de la Destrucción, Nargol.

Al igual que Zarxis, ella también debería odiar a Modes.

El Roc se detuvo en el aire después de llegar a cierta distancia de nosotros.

Todos los de abajo dejaron de luchar en cuanto vieron el pájaro gigante.

[Vinimos a sacarte de este lugar, Labrys!]

Diadona descendió de la parte trasera del Roc. Se quitó sus vestiduras mientras caía al suelo. Un par de alas gigantes parecidas a las de un murciélago crecieron de su espalda mientras sus extremidades inferiores se transformaban en las de una serpiente. Un par de cuernos gigantes parecidos a los de los murciélagos crecieron de su cabeza mientras sus ojos brillaban en un color dorado.

[No tan rápido!! Mi escudo! Desata tu verdadero poder!]

Rena levantó su escudo, apuntando hacia el cielo. Tan pronto como lo hizo, el escudo emitió una luz azul.

Los ojos de Diadona brillaron aún más cuando sus alrededores fueron envueltos por una luz dorada.

[¿Qué demonios es eso?]

La poderosa magia de luz cegó nuestros ojos, impidiéndonos ver lo que nos rodeaba.

Cuando la luz finalmente retrocedió, Zarxis, Diadona, Labrys y el Roc se habían desvanecido.

[¿Qué es lo que acaba de pasar?]

[Esa es la mirada petrificadora de Diadona, Kuroki. Ni siquiera un miembro de la raza divina puede soportar esa mirada. Dejando ello a un lado…]

Rena miró hacia la dirección en donde había estado el Roc mientras hablaba.

[Se las arreglaron para escapar, eh… Nunca esperé que Diadona apareciera sorpresivamente en este lugar.]

Rena mostró una mirada sombría en su rostro.

Pero no se podía evitar ahora. Ya habían escapado muy lejos.

[Anímate, Rena. El plan de Labrys ha fallado y no te molestará más. La victoria es tuya. Por eso debes sonreír y disfrutar de esta victoria, al menos por ahora.]

Una dulce sonrisa floreció en los labios de Rena cuando le dije eso.

[Tienes razón… debería ser feliz. Por eso, por favor, protégeme si vuelven a aparecer, de acuerdo.]

La cara de Rena se inclinó muy cerca de la mía mientras decía esas palabras.

[Errr, eso es…]

Me puse muy nervioso al ver su hermoso rostro tan de cerca.

Mientras tanto, Rena sonreía felizmente, disfrutando claramente de mi reacción.

[Bueno, ya es hora de que baje y mire a esos niños. Tengo que encontrarme con Reiji pase lo que pase. Hasta luego, Kuroki.]

Rena descendió de su barco después de despedirse.

Mientras miraba hacia abajo, vi la escena de Reiji rodeado de muchas chicas. Reiji sonreía en medio del grupo de chicas que le rodeaban.

Estaban celebrando esta reunión.

Naturalmente, Shirone estaba entre esas chicas.

Shirone también abrazó a sus compañeras. Se veía muy feliz en su reunión.

Di mis bendiciones al ver eso.

Su felicidad era lo que yo quería al final, después de todo.

Shirone podría no recibir suficiente atención ya que había muchas bellezas alrededor de Reiji, pero era el camino que ella había elegido por su cuenta. Todo lo que podía hacer era rezar por su felicidad. Sobre todo, no quería volver a discutir con Shirone por este asunto.

Rena llegó a su grupo un momento después.

Las chicas abrieron un camino para Rena al ver su llegada.

Tan pronto como se acercó, Reiji tomó la mano de Rena con la suya.

Cuando estaban de pie de esa manera, la escena era pintoresca como la de un lienzo hecho en el cielo. No pude evitar sentir celos al ver una escena como esa.

Después de poner sus manos en Shirone y las otras bellezas, también había conseguido a la bella diosa Rena.

No pude evitar sentirme triste al ver esta escena.

[Uuh… Dejemos esto… Ver más que esto sólo me hará sentir más miserable por dentro.]

Activé un hechizo para volar mientras me murmuraba esas palabras.

No pude evitar estar celoso de Reiji.

Pero, también sé que debería estar persiguiendo mi propia felicidad.

Empecé a volar en dirección a Nargol.

Espérame, Kuna.

Volé solo bajo el solitario cielo del atardecer.

 

▼▼▼▼

—Sabia de Cabello Negro, Chiyuki—

[Chiyuki-san, ¿Qué era ese brillo de ahora?]

Nao preguntó con una voz fuerte.

[No sé… tal vez sea algún tipo de magia, pero…]

La mujer serpiente había arrojado de repente una luz brillante tan pronto como apareció y la figura de Labrys se había desvanecido tan pronto como la luz desapareció.

Parece que se habían retirado.

[Mira! Los ángeles están…]

Cuando me di la vuelta para mirar hacia la dirección a la que apuntaba Rino, vi a los ángeles volverse transparentes, como si estuvieran esculpidos en gemas.

[La maldición de la petrificación… siguen vivos. Pero tenemos que restaurarlos después…]

Al mirar más de cerca, los ángeles se convirtieron realmente en gemas.

Aunque no era una maldición mortal, la maldición de la petrificación aún era poderosa. Sin embargo, debería haber una manera de hacerlos volver.

[Pero, esa maldición es muy aterradoramente poderosa. Pensar que sigue siendo tan poderosa incluso con la protección de Rena…]

Me estremecí de miedo.

Parece que Rena había activado sus hechizos defensivos antes de que esa mujer serpiente usara sus ojos demoníacos. Aún recuerdo haber estado protegida por la cúpula azul pálido en ese momento.

Aunque estábamos protegidos de los efectos de la maldición, los ángeles, que tenían menos resistencia mágica que nosotros, seguían petrificados.

Pero una maldición de petrificación normal convertiría al objetivo en piedra. En este caso, el objetivo se convirtió en gema.

Los ángeles petrificados parecían esculpidos de esmeraldas. Podrían estar todavía vivos, pero hacerlos regresar iba a ser un gran problema.

[Tenemos que luchar contra ese tipo de oponente, eh…]

Nao habló con una mirada cansada en su cara.

También quería que se me evitara luchar contra un monstruo como ese.

La expresión de todos se volvió sombría.

[Dios, deja de escupir esas palabras tan descorazonadoras ya! Mira, al menos todas están a salvo ahora mismo!!!]

Shirone me abrazó mientras hablaba en voz alta.

[Shirone…]

[Gracias por estar a salvo!!!]

La cara de Shirone estaba hecha un desastre debido a sus lágrimas que no cesaban de fluir. Parece que estaba muy preocupada por nosotros.

[Ah, lo siento Shirone… te hice preocupar mucho.]

Todos sonreían cuando el cabeza hueca dijo eso con una sonrisa en la cara.

[Más importante, estás sano y salvo, Reiji.]

Rena caminaba hacia nosotros.

[RENA!!]

Reiji también se acercó rápidamente a Rena.

[Mi culpa, Rena!!! Hice que te preocupes mucho!!]

Reiji tomó la mano de Rena mientras se disculpaba con ella.

[Sé que estarás bien. Pero aun así, no puedo evitar preocuparme, Reiji. Siempre pienso que algo malo podría pasarle…]

Rena habló con una mirada triste en su rostro.

Sentí que había algo raro en lo que Rena acababa de decir.

Debería haber dicho “Algo malo podría pasarte” en este tipo de situación, ¿No?

Pero parece que era un asunto trivial para Reiji ya que no se dio cuenta ni se preocupó por ello. Al contrario, Reiji parecía estar profundamente conmovido por el discurso de Rena hace un momento.

[Mi error, Rena! Pero, no hay necesidad de preocuparse más!!]

Cuando Reiji estaba a punto de abrazar a Rena, ella esquivó de repente sus brazos evitando ser abrazada.

[Reiji… Es verdad que me alegro de verte sano y salvo, pero, por ahora tienes que calmarte. Por eso, volvamos a vernos más tarde.]

Rena miró seriamente a los ángeles petrificados mientras hablaba.

No era como si todos ellos se hubieran convertido en gemas esculpidas. Algunos estaban a salvo, mientras que otros estaban parcialmente petrificados.

Rena ordenó a los ángeles que estaban sanos y salvos que llevaran a sus camaradas petrificados y parcialmente petrificados a su nave antes de volver a Elios. Rena y compañía nos dejaron atrás para volver.

[Volvamos a la República Ariadya, Reiji-kun.]

[Sí.]

Euria se había transportado a la República Ariadya antes de nuestra expedición al laberinto de Labrys. Por eso todos nosotros regresábamos allí.

Según Shirone, tanto Kyouka como Kaya deberían habernos esperado en la República Ariadya también.

[Ahora que lo pienso… ¿Kuroki?]

Shirone inspeccionó los alrededores.

No quedaba nadie más que nosotros en este lugar.

[Ahora que lo pienso, ¿A dónde fue, Shirone? Deberías haberlo convencido de que abandonara Nargol, ¿Verdad?]

También quería ver su figura. Aún no le había dado las gracias por salvarme la vida.

Pero Shirone sacudió la cabeza al oír mi pregunta.

[Uurhm… todavía no… puede que ya esté de vuelta en Nargol…]

Shirone ya estaba a punto de llorar de nuevo.

[Déjame oír los detalles más tarde, cuando lleguemos a la República Ariadya. Kyouka-san y compañía nos han estado esperando allí, ¿Verdad?]

Había tantas cosas que preguntarle a Shirone sobre lo que le pasó cuando nos separamos. Además, yo también quería saber más sobre él.

Recordé el asunto del amigo de la infancia de Shirone, Kuroki, otra vez mientras recitaba el canto del hechizo de teletransportación.