Hazure Skill V1 C10

Modo Noche

Lo que hay más allá del cambio

“Me está entrando sueño…” — dijo una Neme vestida con un pijama desde lo alto de mi hombro.

Se frotó los ojos, tratando desesperadamente de combatir la somnolencia. Sin embargo, verla tan relajada fue un verdadero alivio; era un completo giro de 180 grados con respecto a todos los pataleos y gritos que solía recibir. Esperaba que eso significara que ahora estaba más cómoda, lo que atribuí a la mejora de mi técnica de correr. Estaba extasiado al ver los resultados de mi propio crecimiento.

Habían pasado aproximadamente cuatro meses desde el incidente del secuestro. Tal vez no me corresponda decirlo, pero realmente sentía que había mejorado. La activación simultánea de Buscar Enemigo y Detección de Trampas o Desmontaje de Trampas — que tanto me costó al principio — era ahora como una segunda naturaleza para mí.

Ahora podía mantener Buscar Enemigo activado constantemente sin ningún problema, y podía detectar pequeños animales y personas sin ninguna intención maliciosa. Incluso podía discernir el nivel de amenaza de las criaturas en mi radio de acción, lo que me permitía identificar a los monstruos sin llegar a verlos.

Poco a poco, con el paso del tiempo, la forma de ver el mundo había cambiado, y eso aumentó enormemente lo que podía ver en el mapa de mi cabeza. Al principio había dudado de la supuesta compatibilidad entre las artes básicas de ladrón y las habilidades cartográficas, pero ahora lo entendía.

Recientemente, había empezado a mantener Detección de Trampas en todo momento, además de Buscar Enemigo. Al principio también me costó, pero me acostumbré. Ahora podía mantenerlo con la misma naturalidad que respirar. Me sorprendió la variedad de cosas que la activaban. Al parecer, las alarmas y los sistemas de seguridad también se registraban como trampas y, gracias a ello, pude practicar Detección de Trampas incluso cuando estaba en el pueblo.

Aunque estaba satisfecho con mis progresos en los últimos cuatro meses, había un problema persistente con el que seguía estando muy descontento…

“Hey! ¿Estas pasándola mal otra vez, secuestrador de niñas?”

“Buenos días, Señor secuestrador de niñas!”

Me había ganado el vergonzoso apodo de ‘Secuestrador de Niñas’. Lo odiaba. Quiero decir, realmente lo odiaba.

Había empezado a circular hace meses después de que me arrestaran bajo sospecha de secuestrar a una niña. Pero últimamente Force se había saltado las carreras matutinas, dejándome trotar dentro del pueblo a solas con Neme otra vez. Eso sólo avivó las llamas de los rumores, que ahora se propagan como un incendio.

Sé que no estás muy ocupado, Force, así que deja de poner excusas… Esto realmente me está pasando factura.

“Desearía que dejaran de lado todo el asunto del ‘Secuestrador de Niñas’ ya…”

“Lo sé! Neme no es una niña! Soy una mujer adulta!”

“Sí, sí, por supuesto. Eres tan madura, Señorita Neme, que simplemente desprendes elegancia y gracia.”

Lo dije con una voz completamente monótona, pero Neme pareció tomarme la palabra. Ahora sonreía enérgicamente. Sin embargo, me sentí un poco culpable, así que cambié de tema.

“Por cierto, me preguntaba… ¿Hay alguna forma de conseguir un nuevo apodo?”

“La verdad es que no lo creo. Los apodos son algo que los aventureros se dan entre sí, así que no es algo que alguien decida. Es difícil conseguir que la gente deje de llamarte así.”

Ahora que lo pienso, yo mismo solía cotillear sobre otros aventureros en Broad. Era bastante convencional hablar de alguien que no conocías por un apodo o un título, y de hecho era difícil acallar los rumores que ya se habían iniciado.

Probablemente se me conocería como ‘Secuestrador de Niñas’ durante un tiempo. Sobre todo, porque todavía andaba por el pueblo con una niña…

“Supongo que tendré que vivir con ello. ¿Tienes un apodo, Neme?”

Ya que estamos en el tema, pensé en preguntar. Si soy sincero, esperaba no ser el único en el mundo con un apodo tan atroz. Si Neme también tenía uno terrible, podríamos compadecernos de ello. ¿O es que esperar que ella tenga un apodo igual de horrible me convierte en una mala persona…?

“La gente llama a Neme ‘la Santa Sexy’!”

“¿Lo hacen? Eso tampoco te pega. Esperaba algo… un poco más bonito.”

“¿Crees que no me pega?” — preguntó abatida — “Es cierto que a la mayoría de la gente tampoco… De hecho, me llaman ‘la Pequeña Santa’.”

Parecía tan triste por ello que no pude evitar intentar levantarle el ánimo.

“Sólo estaba bromeando! Creo que te queda totalmente bien!”

Sabía que estaba cavando mi tumba con mi falta de sinceridad en este punto. Sin embargo, cuando eché un vistazo nervioso a la cara de Neme, volvió a estar radiante.

“¿En serio lo crees? Tienes buen ojo, Note!”

Genial, ahora estaba muy orgullosa de sí misma. ¿Qué debía hacer? Supongo que esto era mejor que su abatimiento, pero…

“De todos modos, ya que ambos tenemos apodos que no nos gustan, unámonos en solidaridad, señorita Neme!”

“No me metas en el mismo saco que tú! Pequeña Santa es mucho mejor que Secuestrador de Niñas!”

“¿Acabo de oírte pronunciar ese nombre tabú?” — pregunté, comenzando a correr inestablemente a propósito.

“L-Lo siento! Perdóname! Neme no lo volveré a hacer!” — gritó.

“Muy bien. Entonces te perdonaré sólo por esta vez.”

Volví a correr normalmente, haciendo las cosas tan cómodas como pude para Neme. Cuando la miré, estaba mortalmente pálida. Tal vez incluso un poco verde.

Sinceramente, nunca se lo admitiría, pero poder hablar así con Neme era uno de los mejores momentos del día. De hecho, Neme era la única Arriver con la que podía bromear. Erin estaba descartada, Force siempre me molestaba y Jin era demasiado amable. Quedaba Neme, a quien me había acercado mucho en los últimos cuatro meses, para mi propia sorpresa.

“Pero Neme también quiere un apodo genial! He oído que hay una sacerdotisa como yo en la ciudad… La llaman Trituradora o algo así. Estoy muy celosa!”

“¿Trituradora? Tampoco estoy seguro de que eso sea apropiado para una curandera… tiene que haber algo mejor.”

“¿En serio? Aunque casi cualquier apodo es impresionante comparado con el de Neme…”

“Supongo que sí… Ahora que lo pienso, ¿Cuál es el apodo de Jin?”

“La gente lo llama la Sombra Negra.”

“¿Qué? Eso es genial!”

“Uh-huh. Somos los únicos fracasos. Todos los demás en el grupo tienen un apodo genial también. ¿Quieres oírlos?”

“No, gracias. Paso…”

Escuchar sus increíbles apodos sólo me daría envidia. La ignorancia era una bendición en este caso.

“Probablemente sea lo mejor…” — Neme estuvo de acuerdo, aparentemente tenía la misma opinión.

Me dio una palmadita en la cabeza con su pequeña mano, un gesto bondadoso que me hace temblar el corazón. Hay momentos en los que ser compadecido sólo hace que las cosas duelan más. Esta era una de esas veces.

▼▼▼▼

Bajo los pies. Adelante y a la derecha. Allí, detrás de esa roca.

Lo más concentrado y rápido posible, rompí un círculo mágico con el pie antes de desenfundar el cuchillo de mi cinturón y lanzarlo a la oscuridad. Sabía que había encontrado su objetivo con precisión. Mis sentidos me dijeron que había hecho contacto con la trampa física que Jin había colocado.

Creyendo en mí mismo, me lancé hacia delante y utilicé la mano izquierda para romper el último círculo mágico.

“Ya basta! Dios!” — se mofo Erin, con su voz descontenta resonando en la oscura y estrecha caverna.

“Um… ¿Estas enfadada porque he desmontado con éxito las trampas?” — pregunté.

Mientras cuestionaba su irracional actitud, utilicé mi pie derecho para desmantelar otra trampa que había detectado. Al ver eso, Jin intervino.

“Es un poco frustrante ver cómo tus mejores trampas son derrotadas tan fácilmente…”

Pero en realidad, esto no era fácil para mí. A pesar de lo que pudiera parecer, estaba llevando mi concentración al límite.

Sin embargo, mientras ese pensamiento pasaba por mi mente, me detuve en seco. Había una última trampa en la zona.

Con cuidado, precisión y rapidez…

Las trampas complejas siempre me llevaban tiempo desmontarlas. Como ésta. Tardé dos segundos enteros en desarmarla, pero Jin podría haberlo hecho mucho más rápido.

Después de verme desmontar la última trampa, Erin gruñó un poco. ¿Qué era ella? ¿Un perro?

En cambio, Jin me colmó de aplausos.

“Felicidades! Ha sido perfecto, Note. Creo que has aprendido con éxito todo lo que puedo enseñarte sobre las trampas.”

Miré a Erin, que seguía mirándome con desprecio desde el lado de Jin. Probablemente era mejor abstenerse de cualquier comentario petulante por ahora.

“No, aún me queda mucho camino por recorrer. Que pueda desmantelar trampas en la práctica no significa que pueda hacerlo cuando estemos realmente en la mazmorra.”

“Eso no es cierto. Creo que eres más que capaz de manejar las trampas en la mazmorra ahora.”

“¿En serio…? Confío en tus trampas y en tu juicio ya que eres un asesino, pero Erin es sólo una maga, ¿Sabes? Seguro que las trampas mágicas de la mazmorra son más complejas y—”

Me detuve en seco al darme cuenta de mi error. Erin me dirigía una mirada asesina. Parecía que lo que acababa de decir la había molestado. Rompí el contacto visual tan rápido como pude.

Por suerte, Jin intervino.

“En realidad, las trampas de Erin son de primer nivel. Tiene la habilidad Aptitud Mágica Elemental Universal, así que hacer trampas no es nada para ella.”

“¿En serio…?”

“Deberías saberlo.” — intervino Erin.

Siempre tenía que tener la última palabra. Me estaba poniendo de los nervios. De alguna manera me las arreglé para ahogar un comentario sobre eso, pero en serio… lo que había dicho me hizo un poco feliz.

Era diferente de la fría y asquerosa indiferencia con la que me había tratado hace cuatro meses. No me habló durante mucho tiempo después de ese día. Incluso cuando manteníamos conversaciones en grupo, me ignoraba por completo. También me miraba cuando nos cruzábamos en el pasillo.

Y mentiría si dijera que eso no me había dolido. Cada día era una agonía al principio. Ser odiado por alguien tan cercano a ti hace cosas en tu cabeza. Te hace querer renunciar a todo. Esa posibilidad se me pasó por la cabeza más de una vez.

Sin embargo, a medida que fui recuperando el ritmo con mis artes, las cosas mejoraron. Erin reconsideró su opinión sobre mí como un holgazán. También pareció darse cuenta de que había sido demasiado dura conmigo. Pero eso dejó una incomodidad persistente entre nosotros.

A mi modo de ver, Erin no era de las que ofrecen una disculpa sincera. Tampoco era lo suficientemente sociable como para poder actuar como si nada hubiera pasado. Así que seguía enfadada. Sus frecuentes comentarios desagradables lo dejaban claro, pero, al mismo tiempo, había algo en su forma de elegir las peleas que no era natural. Era como si se obligara a seguir enfadada para no tener que retractarse de lo que había dicho.

Sea como fuere, tampoco me gustaba la idea de acercarme a ella primero. ¿Por qué tendría que ceder ante alguien que había sido tan dura conmigo? Todavía tenía mi orgullo.

Gracias a eso, estábamos en una especie de punto muerto. Si uno de los dos cedía, estaba seguro de que podríamos volver a las andadas. No, probablemente estaríamos aún más cerca, pero…

“Vamos, Jin. No le des aires a Note. Me cabrea. Sólo ha terminado la primera etapa.”

Lo siento, Erin. No creo que podamos ser amigos después de todo.

Reprimiendo mi irritación, me volví hacia Jin. Intenté mantener a Erin fuera de mi línea de visión en la medida de lo posible.

“¿La primera etapa? ¿Significa eso que hay una segunda etapa?” — pregunté.

“Así es. A partir de aquí pasaremos a ella.” — respondió Jin.

“Bien. ¿En qué consiste la segunda etapa?”

El entrenamiento no había sido un gran desafío últimamente, así que estaba deseando pasar a algo más difícil de todos modos. Le pedí a Jin que continuara.

“En la segunda etapa, aprenderás a usar Buscar Enemigo con Detección de Trampas y Desmontaje de Trampas al mismo tiempo.” — explicó.

“Pero eso…” — cerré la boca a mitad de la frase.

Mierda… ¿Me he adelantado a la segunda etapa antes de terminar la primera?

Ahora que lo pensaba, parecía muy obvio. Por supuesto que debería dominar una técnica antes de intentar varias al mismo tiempo.

Pero en mi prisa por progresar, me había adelantado. Y ahora aquí estábamos… No podía seguir callando. Supuse que probablemente se enfadarían conmigo por saltarme pasos sin permiso, pero les debía una explicación.

Una vez que me expliqué, Jin fue el primero en hablar.

“¿Es cierto, Note?” — preguntó.

“Sí.” — respondí.

“Tiene que estar mintiendo. Sólo quiere presumir. Qué chiste.” — dijo Erin con amargura, negándose a creerme.

“No estoy mintiendo. Mira, sé que no es una prueba, pero ¿Te acuerdas de cuando dejaste de hablarme, Erin? ¿Recuerdas cómo empecé a fallar con mis artes después de eso?”

“¿Qué pasa con eso…?”

“No quería decírtelo porque sabía que sonaría a excusa, pero fue porque empecé a practicar con dos artes a la vez. Después de que me dijeras que estaba flojeando, me di cuenta de que no podía seguir así. Por eso estuve tan mal con las trampas durante un tiempo, cosa que lamento, pero…”

Erin pareció darse cuenta de a dónde iba todo esto. Apartó la mirada torpemente por un momento y luego me miró nerviosamente a los ojos.

“¿Qué te pasa? Estás haciendo que parezca que todo fue un malentendido…”

“Quiero decir que todo lo que dijiste era cierto, así que no fue exactamente un malentendido. Además, elegí intencionadamente no dar explicaciones, así que no creo que debas sentirte mal por ello, Erin.”

“¿Por qué de repente actúas de forma tan madura? Me haces parecer la mala del cuento.”

“De acuerdo, lo siento… Es todo culpa mía.”

“Hey, no te disculpes! Estás haciendo esto a propósito, ¿No es así?”

“Si eso es lo que quieres creer, claro. En cualquier caso, sólo quería disculparme contigo, Erin…”

“Está bien, de acuerdo! Fue mi culpa. Lo siento…”

Ambos bajamos la cabeza. Cuando por fin levanté la vista, Erin, que debía disculparse conmigo, estaba sonriendo. Estoy seguro de que yo tenía una sonrisa similar en mi cara. Hacía cuatro largos meses que no nos veíamos así.

Nuestra conversación de ahora no habría significado nada para nadie más, pero me hizo extremadamente feliz. Llevaba mucho tiempo esperando esto. Tal vez Erin sentía lo mismo. O tal vez era sólo mi imaginación. Sin embargo, si era cierto, estaría encantado.

“Me alegro de que hayan resuelto las cosas.” — dijo Jin, observándonos con calidez.

Erin y yo nos levantamos de golpe al recordar que Jin estaba allí. Nuestra sincronización era tan perfecta que resultaba un poco embarazosa.

“Yo también siento haberte causado problemas, Jin.” — dije.

Aunque las cosas estaban tensas entre Erin y yo, Jin había sido el que se había llevado la peor parte. Siempre hacía lo que podía por consideración a los dos.

“No es ninguna molestia, en serio.” — contestó Jin, despeinando su cabello con timidez — “Pero ahora que eso está resuelto, volvamos al asunto, ¿De acuerdo? Note, ahora estás seguro de que puedes usar Buscar Enemigo con las artes relacionadas con las trampas, ¿Verdad?”

“Sí.”

“Entonces nos saltaremos la segunda etapa y pasaremos a la etapa final de tu entrenamiento.”

“¿Cuál es la etapa final?” — pregunté.

“La parte más difícil de todas.” — respondió Jin — “Aprender a mantener activas tanto Buscar Enemigo como Detección de trampas durante largos periodos de tiempo mientras se hacen otras cosas.”

“Uh, sobre eso…”

▼▼▼▼

En ese momento me encontraba acosado por un gran problema, uno para el que nunca podría haberme preparado, aunque hubiera pasado toda mi vida trabajando para ello. ¿Cuál es el problema, te preguntarás? Estaba en una cita. Verás, en este momento, estaba caminando en silencio por el distrito del mercado de Puriff con Erin.

Para el contexto, técnicamente me había metido en esto. Era porque me había saltado en secreto la segunda y última etapa del entrenamiento que Jin había preparado para mí.

Originalmente, el plan era que yo empezara a entrenar por mi cuenta mientras Jin iba a buscar un nuevo tanque para el grupo una vez que llegara a la segunda etapa. Pero como ya había superado eso sin decirle nada a nadie, sin quererlo nos había puesto en una situación en la que ahora no podíamos ir a bucear a las mazmorras porque no teníamos suficientes miembros.

Francamente, me estaba hartando de que todo lo que hacía me saliera mal.

Jin no estaba enfadado conmigo, por supuesto, pero eso lo empeoraba. Me quedé sin nada que hacer mientras él estaba fuera buscando un nuevo tanque, así que el grupo decidió que debía seguir adelante y empezar a aprender las artes que pensaban enseñarme una vez que estuviéramos en la mazmorra.

Y aquí estaba yo, de compras con Erin para equipamiento.

“Llevan un tiempo peleando, así que ¿Qué tal si van de compras juntos para acercarse un poco? Será como una cita! Sé que han pasado muchas cosas entre ustedes, pero parece que los dos se llevan muy bien.”

… O eso había dicho Jin con un guiño y un asentimiento.

¿Pero yo? ¿Y Erin? ¿Llevarnos bien? Sí, claro. Como si fuera una cita de verdad.

Esperaba que Jin viniera de compras con nosotros, pero dijo que estaba ocupado buscando un nuevo tanque y desapareció rápidamente. Era sospechoso, por decir lo menos.

Reconozco que Erin y yo podríamos estar más cerca como miembros del mismo grupo. Y Erin era bastante linda, si se ignoraba su personalidad. Tal vez coquetear no sería tan malo…

No, en realidad no tenía ningún motivo oculto cuando acepté seguir la sugerencia de Jin. No tenía ninguna ilusión en ese sentido.

Así que Erin y yo habíamos emprendido un inocente viaje de compras, pero las cosas habían estado extrañamente tranquilas hasta ahora. El hecho de que Jin se hubiera ido y lo llamara una cita, hacía que todo fuera incómodo. Cuanto más cohibido estás, más incómodo te sientes, ¿Sabes?

¿De qué se supone que debes hablar con las chicas? ¿Sólo temas normales de conversación? Espera…

Finalmente me di cuenta de que nunca había tenido una conversación normal con Erin. No había nada normal en nuestra relación. ¿Qué diablos se suponía que debía hacer?

Mi cabeza daba vueltas como un torbellino. Lo primero es lo primero: tenía que calmarme.

Para empezar, esto no era una cita real. Sólo éramos dos miembros del grupo que salían a comprar armas juntos. Lo que significaba que esto era totalmente normal. Perfecto.

Sé que hay verdaderos playboys por ahí que insisten en que cualquier salida con alguien del sexo opuesto cuenta como una cita, pero yo me pongo firme aquí. Si eso fuera cierto, entonces mis paseos matutinos por el pueblo con Neme contarían como citas. Y como todos sabíamos ahora, era más probable que eso se interpretara más como un secuestro que como una cita.

Vamos, Erin. Por favor, di algo ya. Lo que sea. Incluso aceptaría el abuso verbal ahora mismo.

¿Por qué tenía que elegir precisamente ahora para callarse? Normalmente tenía mucho que decir. ¿Se sentía mal por lo que me hizo pasar?

Si esto es porque te sientes culpable, tengo un trato para ti! Elige algo para hablar y te perdonaré. Por favor. Seguramente no hay forma de que una salida tan aburrida y torpemente silenciosa cuente como una cita…

Pero la angustiosa incomodidad continuó todo el camino hasta que llegamos a la tienda de armas. Estaba tan feliz de llegar allí… llevábamos casi quince minutos caminando en un silencio abyecto.

Cuando abrimos la puerta, el hombre que estaba detrás del mostrador nos dio una bienvenida muy animada. Era un tipo grande y musculoso, sin un cabello en la cabeza. También era el único en la tienda, así que supuse que probablemente era el dueño.

“Hola, Erin! Cuánto tiempo sin verte! No reconozco a este joven… ¿Te has conseguido un novio?”

Esa declaración fue una gran bomba desde el principio. Cogió por sorpresa incluso a la habitualmente ágil Erin.

“No es mi novio…” — respondió entrecortadamente.

Su falta de confianza en esas palabras no la hizo sonar particularmente convincente. El aire incómodo entre nosotros se hizo tres veces más pesado. Erin pareció percibirlo y rápidamente trató de cambiar de tema.

“¿Qué te pasa, tendero? Hoy estás de un extraño buen humor.”

Nunca había oído a nadie llamar así a la cara a un tendero. Incluso llevaba una etiqueta con su nombre que decía ‘Gray’. Vamos! Llama al hombre por su nombre!

Espera, ¿Estaba Erin tan nerviosa como yo…?

“Claro que sí! Acabo de vender el bastón más caro que teníamos en stock.” — dijo Gray, sacando pecho con orgullo.

Erin miró alrededor de la tienda, aparentemente sin interés en lo que él acababa de decir hasta que se volvió con una mirada de suficiencia.

“¿No me digas? En ese caso, creo que voy a comprar la daga más cara que tengas.”

“¿Eh?” — no pude evitar responder sorprendido.

“Es tuya!”

Ignorando mi reacción, Gray se apartó del mostrador y se dirigió a la trastienda.

“Hey, Erin, no tengo esa cantidad de dinero…”

“Ya lo sé. Pero no importa. Yo pago.”

“¿Por qué eres tú la que paga por mi daga?”

“Si digo que es una disculpa, ¿La aceptarás? Por todo…” — dijo ella, bajando la mirada.

Justo en ese momento, el dueño volvió con la daga y la colocó en el mostrador frente a nosotros. Yo no tenía muchos conocimientos sobre espadas — patético, lo sé — pero incluso yo podía decir que se trataba de un arma increíble.

Mis ojos ignorantes se desviaron hacia la etiqueta del precio, y admito que me quedé boquiabierto cuando vi el número de ceros.

“Espera, no. Detente, Erin. ¿Eso es lo que cuesta?”

“Cuando eres una aventurera de primer nivel como yo, puedes permitirte un poco de lujo.”

“Pero eso no significa que debas pagar eso—”

“Dije que esto era una disculpa, así que cállate y acéptala!”

“Imposible! No puedo aceptar algo tan caro! Además, no se pueden comprar las disculpas. No funciona así.”

“No me digas que te asusta el precio.”

“Claro que sí! Esa cifra debería asustar a cualquiera!”

“Sabes… Eres sorprendentemente débil de corazón, ¿No?”

“No, no, no. No me eches la culpa de esto. Tu sentido del dinero es un desastre.”

“Esto es algo que necesitas y que vas a usar durante mucho tiempo. Deberías elegir algo caro. Estás atascado pensando como un pobre.”

“Hey, no nos dejemos llevar por las bromas.”

“¿Te parece que estoy bromeando? Debes necesitar gafas. ¿Qué tal si hacemos que te revisen los ojos mientras salimos? Ah, ¿O es que tampoco tienes dinero para eso?”

“¿Qué acabas de decir burgués de mazmorra?”

▼▼▼▼

“¿Cómo es que salieron de compras amistosamente y volvieron en peores términos que antes…?” — preguntó Jin cuando volvimos.

Era una pregunta válida, y no tenía una buena respuesta.

Pensando ahora en ello, incluso aquel incómodo silencio del principio de la noche era mejor que esto. Al menos podía interpretarse como el inocente nerviosismo de una primera cita. Es decir, si — y sólo si — reconozco que fue una cita.

Pero Erin y yo tuvimos una discusión en la tienda de armas. Decidimos que también podríamos cenar mientras estábamos fuera, y acabamos discutiendo de nuevo sobre dónde comer. Luego seguimos peleando en el restaurante, y luego peleamos un poco más en el camino a casa.

Sí, no había manera de que un desastre como este pudiera llamarse una cita.

Erin y yo simplemente no estábamos destinados a estar juntos. Éramos polos opuestos y nos repelíamos como imanes…

Lo cual es una forma elegante de decir que arruiné una cita porque soy muy torpe. Una historia común, lo sé.

Al final del día, sin embargo, las cosas estaban mejor que como habían estado en los últimos cuatro meses. Así que, siendo optimistas, esto era una mejora. Puede que Erin y yo hayamos discutido varias veces hoy, pero al menos estábamos hablando. Eso tenía que significar algo, ¿No?

Nuestro enfrentamiento en la tienda de armas había concluido con la compra por parte de Erin de una daga de modelo antiguo para mí. Sin embargo, el hecho de que fuera más antigua no significaba que no fuera escandalosamente cara también. Agradecí que Erin estuviera dispuesta a comprármela.

Por eso me había ofrecido a pagar la cena. Pero cuando lo hice, me insultaron con: ‘Es tan triste ver al mendigo dándose aires. Esta vez te invito yo.’ Sólo con recordarlo me enfadaba.

Al final, acabamos dividiendo la cuenta. Realmente era buena para enojarme, maldita sea…

Pero eso no quiere decir que no pudiera apreciar su amabilidad en el fondo. Su personalidad hacía difícil expresarlo honestamente. Finalmente pude darme cuenta de eso esta noche, así que se puede decir que nuestro pequeño viaje de compras elevó mi opinión sobre ella. Es por eso que ni siquiera estaba enojado después de toda nuestra pelea, pero…

A pesar de que sólo pensaba en cosas agradables sobre ella, Erin seguía dirigiéndome una mirada asesina. No iba a retroceder, así que le devolví la mirada. Neme, que no tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo, observó cómo saltaban las chispas con desazón.

Sin embargo, tristemente, la tragedia siempre ocurre cuando menos lo esperas.

En realidad, no fue una sorpresa total. Hubo momentos de presagio en retrospectiva, pero no pudimos hacer nada en el momento en que todo salió a la luz. La tragedia que nos esperaba me haría gritar de frustración antes de darme cuenta.

Mi pelea con Erin se vio interrumpida por un fuerte golpe — el sonido de la puerta de la sala al abrirse de golpe. Era Force, y las primeras palabras que salieron de su boca fueron totalmente impensables.

“Dejo Arrivers.”