Hazure Skill V1 Historia Corta 1

Modo Noche

Historia corta: Entre bastidores de un determinado plan

Un día concreto, Jin — el asesino de los Arrivers — fue a una cafetería que ubicada en una esquina en una calle especialmente concurrida del bullicioso pueblo Puriff. En las calles cercanas había tiendas similares que atraían a grandes multitudes a la zona.

Desde su asiento en el balcón de la cafetería, Jin observó a la multitud de personas que se arremolinaba con naturalidad en el exterior. Cogió su taza de café medio vacía, se la llevó a los labios y bebió un sorbo de su tibio contenido. Sin embargo, fue un gesto ocioso, ya que mientras Jin se devanaba los sesos pensando en cómo aplacar al hombre sentado frente a él…

«Si hemos terminado aquí, me voy.» — declaró Force Granz, el líder de los Arrivers.

«¿Podrías esperar un poco más?» — preguntó Jin.

«Sigues diciendo eso, y yo te sigo diciendo! He tomado una decisión y mi respuesta no va a cambiar! Me voy del grupo para casarme con Roslia y vivir feliz para siempre! Eso es todo!»

Efectivamente, Force tenía la intención de dejar su propio grupo. ¿Por qué, te preguntarás? La razón es demasiado absurda para explicarla, así que no nos detendremos en ella. Basta con decir que el amor hace que los hombres hagan cosas irracionales, y Jin estaba ahora mismo intentando hacer entrar en razón a Force.

«Por favor, sólo un poco más. Diez minutos más serán suficientes.» — le suplicó.

«¿Cuántas veces vas a decir eso? ¿Cuántos ‘diez minutos más’ necesitas? Ya ha pasado más de una hora, ¿Sabes?»

«Yo… tengo que admitir que sinceramente yo también he perdido la cuenta.»

Force ladeó la cabeza, incapaz de comprender lo que Jin estaba pensando. Sin embargo, la maga de cabello plateado sentada a su lado parecía mucho más comprensiva.

«¿Dónde está Note? No podemos mantener a Force aquí para siempre…»

«No sé, Erin… Me he quedado sin ideas.»

Esta travesura encubierta en el café, ya ves, era parte de un plan mucho más grande que estaba en marcha.

Con el fin de romper el encanto de Roslia sobre Force, Note quería que él viera a los dos en una cita juntos. Por eso los otros Arrivers habían traído a Force a este café en particular con vista a la calle… Pero Note y Roslia aún no habían aparecido.

Eso echó por tierra este precario plan, dejando a los co-conspiradores de Note perdidos.

«Me aseguré de que teníamos el lugar y la hora correctos, así que ése no puede ser el problema…» — susurró Jin.

«¿Entonces dónde está?» — susurro Erin — «¿Y si esa asquerosa bruja también le clavó las garras? Es tan tonto como para enamorarse de ella.»

«Sinceramente, dudo que ese sea el caso…»

La hipótesis de Erin no estaba en realidad tan lejos de la verdad, ya que Note había estado a punto de abandonar el plan por Roslia. De hecho, no había forma de que Erin lo supiera en ese momento.

«¿Qué pasa si está en problemas?» — dijo Neme, la tímida sacerdotisa enana de los Arrivers.

«¿Qué clase de problemas?» —preguntó Erin.

«No sé… cómo, ¿Tal vez fue secuestrado?»

«Como si eso fuera a ocurrir.»

Neme también estaba muy cerca de la verdad. De hecho, estaba muy acertada. Aunque no había forma de que ella lo supiera tampoco.

«Apuesto a que él está en algún lugar mirándola ahora mismo.»

«Neme cree que ha habido un secuestro!»

«¿No es esa la explicación menos probable?» — intervino Jin.

Tenía razón, pero Neme parecía no estar convencida.

Canturreó pensativa antes de exclamar: «Erin, apostemos por ello! Quien se equivoque tendrá que limpiar el baño durante una semana!»

«Eso es demasiado fácil. Que sean dos semanas — no, un mes entero!» — Erin ofreció un valiente desafío.

Ella llegaría a lamentar esas palabras, pero esa es una historia para otro momento.

«¿Qué están susurrando allí?» — preguntó Force con suspicacia.

«Estábamos discutiendo cómo convencerte de que te quedes.» — contestó Jin, inventando apresuradamente una excusa — «Lo siento.»

«Ya te he dicho que eso no va a pasar! Ya he tomado una decisión. Además, si realmente estás tan decidido a detenerme, ¿Dónde está Note? ¿Qué está tramando?»

Intrigada por la idea de que Force estaba a punto de descubrirlos, Neme soltó: «Lo han secuestrado!»

«¿Eh? ¿Entonces por qué están aquí sentados? Vayan a salvarlo de una vez! Si realmente me necesitan, les echaré una mano.»

«Note está bien, en realidad.» — dijo Erin, golpeando a Neme en la cabeza con un puño.

«Auch…»

Sin embargo, poco sabían todos que Neme había dado en el clavo y que el consejo de Force era perfectamente acertado. Ahora no era el momento de estar tranquilamente sentados en una cafetería con su amigo en peligro.

«Note acaba de decir que tenía algo que hacer hoy.» — añadió Jin a toda prisa…

Y Force pareció aceptarlo.

«Caray, no me asustes así.» — refunfuñó — «Ahora, ¿Puedo irme o qué? Creo que los dos hemos dicho todo lo que queríamos decir.»

Force hacía tiempo que se había cansado de esta conversación y quería dar por terminada la cuestión. Jin estaba ansioso por impedirlo, pero se había quedado sin ideas.

«Esperemos! Sólo diez minutos más!»

«Otra vez esto no! Ya he oído bastante!»

«Entonces cinco minutos más! Sólo cinco!»

«Mira, ahí está Note!» — gritó Neme de repente.

«¿Eh?» — jadeó el resto del grupo.

Todos miraron ansiosos por el balcón, pero…

«Eh… ¿Dónde?»

«Por allí.»

«Ese no se parece a Note.»

«Sí, ese no es Note…»

«Lo siento… Supongo que me he equivocado.» — se disculpó la equivocada Neme.

«Deja de jugar!» — gritó Erin, dando un golpe de karate en la parte superior de su cabeza.

Force lanzó una dudosa mirada de reojo a Neme mientras se frotaba la cabeza de dolor.

«De todas formas, ¿Por qué le dan tanta importancia a que aparezca Note?»

«Ack!»

«¿Ves? Erin incluso acaba de decir, ‘Ack!’ Definitivamente algo está pasando aquí! ¿Qué demonios están tramando?»

«L-Lo dije porque me duele la espalda! Se está agudizando, ¿De acuerdo?»

«¿Qué? ¿En serio? ¿Estás bien? Si es tan grave, entonces…»

«Oh, no te preocupes. Ya estoy bien.»

«Me estás tomando el pelo, ¿Verdad? Apuesto a que tu espalda está bien! ¿Qué me están ocultando?»

Force miró a sus compañeros con desconfianza. Cuando su mirada se posó en Jin, tomó rápidamente una decisión.

«Se está haciendo tarde, así que vamos a dar por terminado el día.» — dijo.

Jin, Neme y Erin se levantaron para marcharse. Force los miró fijamente.

«No escondan la cola en cuanto las tornas cambian! No voy a dejar que escapen!»

Así continuó el alboroto en la cafetería hasta que llegó la hora de cerrar.

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