Re: Ankoku C2

Modo Noche

Capítulo 2: Amiga de la Infancia y El Héroe de la Luz

Kuroki no podía comprender lo que sus ojos estaban viendo.

(¿Que rayos están haciendo aquí? ¿Y por qué son héroes?)

Hasta donde él sabía, Shirone y las demás chicas estaban en la residencia vacacional de Reiji. Se fueron en cuanto las vacaciones de verano comenzaron.

Él también se había ido al inicio de las vacaciones, pero no con ellos. Él había estado viajando solo.

Eso era lo más que podía recordar.

“¿Cuál era la causa de esto? ¿Por qué Shirone y Reiji están en este mundo también?”

Saber             que Shirone estaba justo al lado de Reiji lo hirió profundamente.

La familia Akamine lo había acogido debido a las circunstancias de sus padres, Kuroki desconocía tales circunstancias, él solo sabía que los padres de Shirone y los suyos se conocían.

En realidad, Kuroki no quería saber la razón de su adopción. Le bastaba con haber recibido bastante amabilidad de parte de la familia Akamine y haber conocido a Shirone.

Ellos crecieron juntos, criados como hermanos. Durante su infancia, corrían seguido alrededor de la montaña. Aprendieron a usar la espada juntos en el Dojo Akamine.

Esa Shirone, su amiga de la infancia, estaba en esa imagen, luchando. Y no había sido hace mucho, de acuerdo con Modes. Reiji y el grupo de chicas estaban conversando alegremente, tal vez porque habían acabado con un ejército entero.

Kuroki casi había llorado sangre cuando vio a las bellezas más prominentes de su escuela rodeando a Reiji. Y ellas parecían disfrutar estar con él.

Kuroki estaba celoso de la popularidad de Reiji.

“Uhm…”

Una voz justo a su lado lo sacó de sus pensamientos. Se giró y vio que Modes estaba justo a su lado, mirando intensamente su rostro.

“Fumufumu… Ya veo…”

Kuroki se preguntaba qué vio Modes en su expresión. A pesar de sus esfuerzos, él no podía sacar información alguna de la expresión de Modes.

No obstante, Modes asintió hacia a él como si notara algo y continuó con su explicación.

“Permíteme continuar nuestra historia, Kuroki-dono. Ese Héroe apareció repentinamente hace alrededor de un año.”

(¿Hace un año? Pero es imposible! La ultima vez que vi a Shirone fue hace una semana… ¿Cierto?)

Kuroki dudó de lo que escuchó.

“Los ejércitos de la Diosa no estaban ni cerca de derrotar los ejércitos de Nargol, hasta el momento en que comenzaron a invadir los territorios de Nargol. Naturalmente, no iba a esperar a que vinieran y me mataran, por ende, envié a mis demonios y mis súbditos demonios. Desafortunadamente, no fueron rivales para ese Héroe. Al final, él casi aniquiló a nuestro grupo élite, la Orden del Caballero Oscuro. Eso fue hace cinco días. Según mis estimaciones, llegarán a este palacio mañana.”

Modes explicó la situación a Kuroki con un tono muy preocupado.

“No tengo dudas de que el Héroe y sus acompañantes tienen el poder suficiente para enfrentarse incluso a las Deidades. Parece que fueron invocados ocho, incluyendo al Héroe, pero solo seis invadieron Nargol. Bueno, poniendo a un lado los números, mi problema yace en cómo detenerlos. Por ende, llegué a una conclusión.”

(Sólo necesitaba invocar a alguien que pudiera derrotar al Héroe. Alguien del mundo espiritual.)

Habiendo dicho eso, Modes observó a Kuroki.

“Y tú eres esa existencia, Kuroki-dono.”

“Eh, e-espera un minuto…”

Kuroki agitó su cabeza y luego pellizcó el área entre sus cejas. Dentro de su cabeza, gritó en frustración a los relatos de Modes.

(¿De qué rayos se trata este desastre?)

“Por favor Kuroki-dono. Por favor sálvame de ese Héroe.”

Modes estaba tan desesperado que se postró ante Kuroki.

“…”

“Aunque me pidas hacer eso…”

Kuroki estaba atónito con el paso en el que se desarrollaba la situación.

En la escuela, Reiji había sido un tipo de celebridad. 180 de alto con un rostro simétrico. Su cabello castaño claro lucía rubio bajo la luz del sol, una característica que probablemente heredó de su madre.

Se destacaba tanto en las artes marciales como en las artes literarias. Además de ser rico. Sin mencionar, que era muy popular con las chicas.

Reiji era la definición de un protagonista de manga.

A pesar de su fama con las chicas, él era odiado por los chicos. No por su popularidad, sino por su actitud hacia cualquiera que no era del sexo femenino. Sólo era amable con las mujeres.

También, tenía la extraña habilidad de encontrar a chicas lindas que estaban en problemas. Muchas fueron salvadas por Reiji gracias a esa extraña habilidad. No sorprende que muchas de ellas se enamoraran de él.

Por otra parte, nunca salvaba chicos. A pesar de su amabilidad hacia las mujeres, él era especialmente estricto hacia los varones. Esa era la razón de su baja popularidad entre su género.

El número de chicos a los que Reiji les causó NTR era muy grande para contar. No obstante, como Reiji no forzaba a nadie, nadie podía quejarse. Pero eso no significaba que los chicos aceptarían la situación cabizbajos.

Todas las chicas que esos chicos amaban… todas proclamaban sólo amar a Reiji.

Su amiga de la infancia, Akamine Shirone, estaba entre esas chicas. Él no podía evitar preguntarse si Reiji la sedujo sólo porque ella era linda. ¿O tal vez ella misma fue tras Reiji? De cualquier modo, él no tenía manera de saber la verdad.

Kuroki no quería que ellos estuvieran juntos, y le dijo a Shirone acerca de ello, sólo para instigar una enorme discusión. Fue reciente y marcó el final del primer amor de Kuroki.

Él sólo era un adolescente promedio. Estaba en completa desventaja contra Reiji y sus genes extranjeros. Sin alguna otra opción, dejó ir a su primer amor.

Y ahí estaba él, invocado por este monstruo para repeler a su rival en el amor.

La tarea era tan imposible que Kuroki sintió ganas de llorar.

Él sabía que tan poderoso era Reiji en batalla. No quería luchar contra él y terminar hecho puré.

Había sucedido antes con el capitán del club de karate. El tipo había intentado vengarse de Reiji por haber robado a la chica que le gustaba.

Como resultado, el capitán fue internado en el hospital por una quijada rota y requirió tres meses para recuperarse completamente. Mientras que Reiji salió de la pelea sin ningún rasguño.

Kuroki no supo qué ocurrió después. Sospechó que los padres de Reiji habían movido algunos hilos tras escenas para prevenir alguna represalia del incidente. El asunto jamás fue revelado al público, pero fue algo como un secreto abierto entre los estudiantes de su escuela.

También hubo un tiempo en que artistas marciales llegaron a retar a Reiji, algunos con cuerpos más grandes que el suyo. Pero ninguno pudo vencer a Reiji.

Kuroki había sido uno de esos artistas marciales. Puede que Reiji lo haya olvidado, pero Kuroki fue derrotado por él al menos una vez. Él no quería recordar ese momento miserable. Estaba a punto de llorar.

(¿Qué demonios está haciendo aquí? Somos de la misma edad, pero somos completamente opuestos.)

El corriente Kuroki se estaba enfrentando al genio Reiji. Era una pelea dispareja, y él ya sabía el resultado.

No debe pelear con Reiji.

Además, Kuroki era un pacifista. Pelear era la ultima cosa que él quería hacer.  En verdad se sentía preocupado ante la situación.

“Por favor espere un momento, su Majestad!”

Kuroki giró hacia la voz de la persona que se abría paso entre la multitud de monstruos. Resultó ser el hombre portando la armadura negra. El hombre tenía una piel oscura y un buen rostro, pareciendo más bien un delincuente presentado como caballero. Un par de cuernos de cabra crecían a los lados de su cabeza, indicando que no era humano.

“Oh, Lord Runfeld! ¿Cómo está la herida causada por su lucha contra el Héroe?”

El hombre llamado Runfeld se postró respetuosamente ante Modes.

“Gracias por su concierne, su Majestad. Sin embargo, creo que no deberíamos prestarle poder a este hombre. Sufrimos una vergonzosa derrota, sí, pero nuestra Orden de Caballeros Oscuros aún es capaz de pelear. Por favor, denos una orden para desplegar nuestros soldados.”

Luego de su solicitud, Runfeld miró a Kuroki.

“Además… Él no parece ser capaz de derrotar al Héroe.”

(Tienes toda la razón, amigo.)

Kuroki estuvo inintencionadamente de acuerdo con Runfeld.

No esperaba que Runfeld desenvainaría su espada y la blandiera hacia a él a modo de desafío.

“Déjame probar tu fuerza!”

“WOAH! ESPERA UN MOMENTO!”

Kuroki se desplazó rápidamente hacia los lados para esquivar ese ataque. Desafortunadamente, Runfeld no cesaba su persecución y cargó de nuevo. El ataque había sido evitado una vez más gracias al brillante movimiento de pies de Kuroki.

“HA!”

Y entonces, cuando Kuroki dobló sus rodillas ligeramente, su cuerpo se movió como si estuviera deslizándose en el suelo mientras esquivaba cada ataque de Runfeld.

(¿Cómo es esto posible? Me… muevo más rápido de lo normal.)

Su cuerpo se sentía más ligero que lo usual. Kuroki avanzó y tomó la muñeca de Runfeld luego de esquivar docenas de ataques. Con un movimiento, desarmó a Runfeld y lo arrojó lejos. Runfeld respondió demasiado lento y terminó besando el frío suelo.

“GUHA!”

“Ah, perdón!”

El momento en que se dio cuenta de lo que le hizo a su oponente, Kuroki se disculpó en reflejo. Pero eso no funcionó para disuadir a Runfeld. Él se rehusó a rendirse. Estirando su brazo izquierdo, Runfeld apuntó su palma a Kuroki y desató una destellante flama negra.

“MIERDA!”

Modes notó lo que estaba haciendo e intentó detener a Runfeld, sólo para ser ignorado. La flama negra viajó hacia a Kuroki.

“Espera un minuto, Runfeld-dono! ESA MAGIA ES…!”

“TRAGATE MI FLAMA NEGRA!!!!”

Entre más se acercaba la flama negra hacia Kuroki, más grande se hacía. Si Kuroki quería esquivar el ataque, tendría que correr hacia la multitud. Con lo cercana que estaba la flama, él no podía esquivarla.

(Rayos, no podré esquivarla!)

Kuroki estiró sus brazos en reacción para protegerse de la flama negra mientras esta chocaba contra su cuerpo.

Atrapó la flama negra con sus manos desnudas.

(No… no es tan caliente. Qué extraño. ¿Cómo la detuve?)

Kuroki miró boquiabierto la escena irreal que tenía a sus ojos.

Técnicamente, como el fuego no es un sólido, no podía ser atrapado con las manos. Sin embargo, la flama negra que se suponía que debía consumirlo estaba ardiendo suavemente sobre sus palmas. Cuando cerró su puño, la flama desapareció.

Un poco apartado de él estaba Runfeld, quien tampoco podía creer lo que estaba viendo. La flama negra era su ataque más fuerte y Kuroki lo detuvo como si fuera nada.

“Imposible, mi flama negra fue…”

Naturalmente, Kuroki no tenía idea de que el ataque era tan poderoso. Su estupefacción era solamente por la habilidad de detener una flama.

(Vaya sensación más rara.)

Sus palmas no estaban quemadas. No importaba cuanto revisara, no podía encontrar ni una sola quemadura en sus manos. Intentó recordar la sensación que experimentó hace unos momentos y Kuroki fue capaz de reproducir la misma flama negra desde la palma de su mano.

“!”

Kuroki estaba tan sorprendido que cerró su puño y aplastó su flama negra por pánico.

(¿Pero qué? ¿Cómo hice eso? ¿En verdad puedo crear esa flama?)

Hubo un breve momento de silencio en la sala. Entonces, desde el costado de Kuroki vino un aplauso entusiasta. Modes se le acercó mientras reía alegremente.

“Como esperaba, Kuroki-dono. Runfeld-dono es el caballero más fuerte en Nargol y aun así, él no fue capaz de conectarle un golpe. Además, incluso dominó la flama negra. Sigamos con este paso y derrotemos al Héroe.”

(¿Qué es esta flama negra? ¿Está hablando de la flama negra que acabo de crear?)

De repente recordó la imagen que Modes le mostró de Reij y el resto. Habían lanzado luz y flamas de sus manos. Kuroki se preguntaba si él de algún modo había despertado un poder misterioso luego de haber sido invocado por el Rey Demonio.

(Urgh, mi cabeza no puede procesar todos estos cambios drásticos. ¿En serio voy a tener que pelear contra Reiji?)

Modes asintió para sí mismo. Parecía estar satisfecho de haber invocado a Kuroki.

(Este tipo hablaba en serio acerca de la pelea contra Reiji! ¿Pero por qué haría yo eso? Rechazar su plan ahora parece…)

“Ahm, disculpe…”

Kuroki estaba a punto de rechazar la petición de Modes cuando su cerebro lo silenció y lo alertó de algo que él aún tenía que considerar.

¿Podía negarse? ¿Qué le ocurriría si dijera que no quería pelear contra Reiji?

Además… si se negaba, ¿Modes se interpondría en su regreso a su mundo?

Ese sería el resultado más probable, pues pelear contra el Héroe era la razón por la que había sido invocado. Kuroki observó a Modes y lo reflexionó por un rato. Al final, decidió probar.

“Ahm… ¿Eso significa que no me regresarás a mi mundo si no los derroto?”

“… ¿EH?”

Inesperadamente, Modes mostró una expresión sorprendida. Era completamente lo opuesto a lo que Kuroki esperaba.

“… ¿Se refiere al método de enviarlo de vuelta?”

Modes tomó un pedazo de papel arrugado del bolsillo en su pecho y lo miró en silencio por un momento. Kuroki sintió un mal presentimiento.

El Rey Demonio abrió su boca y leyó en silencio lo que estaba escrito en el papel. Parecía que se estaba asegurando de no haberlo leído mal. El mal presentimiento que sintió Kuroki hizo que se apresurara de hacerle una pregunta a Modes.

“No me diga que… ¿No tiene manera de enviarme de vuelta?”

La pregunta de Kuroki creó un silencio incómodo alrededor a la sala. Incluso el Rey Demonio estaba conspicuamente callado.

Tenía razón. Fue el peor desarrollo.

“Parece que… No hay modo de regresarlo.”

“E-ESPERE UN MINUTO―――! ¿A qué se refiere con eso?”

Kuroki alzó su voz inintencionadamente. La amarga verdad que era ser incapaz de volver a casa lo agitó forzosa y repentinamente.

Modes se inclinó a Kuroki mientras se disculpaba.

“Mis disculpas, pero en verdad no hay modo de regresarlo.”

Kuroki sintió que, al contrario de su aterradora apariencia, Modes era inesperadamente una persona tímida. Justo entonces, escuchó a otra persona hablarle.

“Por favor espere un minuto, Kuroki-dono.”

Mona, la esposa de Modes, ya estaba de pie frente a su esposo. Miró a Kuroki con una expresión tan lamentable que parecía que ella iba a llorar en cualquier momento. Ese tipo de expresión era un arma letal contra Kuroki, quien no tenía resistencia contra los sollozos de una mujer. Se congeló y permaneció en silencio.

“Por favor. Kuroki-sama. Al menos escuche la historia de Modes-sama.”

Kuroki entonces miró a Modes.

“Bueno, Kuroki-dono. Permítame contarle la razón por la que le pido protegerme.”