Re: Ankoku Kishi C9

Modo Noche

Capítulo 9: La Reunión del Grupo del Héroe

Todos las miembros del grupo del héroe estaban reunidas.

Aunque habían pasado cinco días desde el despertar de Reiji, su condición aún tenía que mejorar. No obstante, era cuestión de tiempo hasta que estuviera completamente sanado. Hoy, todas se reunieron para discutir en una de las salas más espaciosas del templo.

“Tenemos que detener nuestra subyugación contra el rey demonio.”

Chiyuki comenzó la discusión.

“¿Por qué tenemos que parar, Chiyuki?”

Reiji preguntó incrédulamente.

“¿En serio preguntas por qué Reiji? Mírate! Casi mueres!”

Con su voz llena de frustración, Chiyuki regañó a Reiji severamente. Desde el inicio, ella había decidido detener la subyugación del Rey Demonio si se transformaba en una situación más peligrosa de la que ella había anticipado inicialmente. Hasta ahora, habían permanecido invictas, guerreras glorificadas que tomaban las vidas de sus enemigos. Las cosas habían cambiado con los eventos recientes, ahora eran ellas quienes eran cazadas. Aunque, si ella tenía que ser sincera, ella debió haber detenido a Reiji antes de llegar a esta situación. Chiyuki agitó su cabeza mientras contemplaba la situación.

“Perdóname Chiyuki, pero no puedo romper mi promesa con Rena.”

Chiyuki suspiró decepcionada, aunque la negación de Reiji no era inesperada. Reiji tenía un historial de nunca negar la petición de una chica. Especialmente si la antes mencionada era una belleza sorprendente.

“Hijo de— Sahoko y las demás no dejaron de preocuparse por ti cuando estabas inconsciente! El Caballero Oscuro es muy poderoso. Hay una alta probabilidad de que puedas morir si peleas de nuevo contra él!”

Chiyuki miró a Reiji mientras continuaba su sermón, antes de parar abruptamente, rechinando los dientes de ira.

“El Caballero Oscuro sólo acertó un golpe de suerte. No me rendiré, Chiyuki. En la siguiente batalla, voy a ganar.”

Sólo no tuve suerte esta vez, Reiji pensó, definitivamente ganaré la próxima vez. Después de todo, soy el salvador, una fuerza invencible.

“Mira a tu alrededor, mira a este mundo Chiyuki-san… muchas personas están sufriendo a causa de los demonios. ¿En verdad puedes abandonar a estas personas en su momento de necesidad?”

Rino claramente expresaba sus convicciones, Shirone y Nao asintieron al mismo tiempo desde sus lugares junto a ella.

“Rino está en lo correcto. ¿Cómo podemos ignorar el dolor de las personas? Esta es precisamente la razón por la que Rena me invocó en este mundo! Es mi destino derrotar al Rey Demonio.”

Reiji tomó impulso, continuando con su discurso.

En este mundo, el Rey Demonio Modes era la autoridad suprema de todos los demonios. En su intento de convertirse en el único soberano de este mundo, el Rey Demonio ordenó destruir a los Dioses de Luz. Los demonios obedecieron sus órdenes, atacando a los indefensos humanos.

Aunque su conocimiento eran meros rumores obtenidos de las personas, no hechos confirmados por Rena. Ellos declararon que era su responsabilidad proteger a la gente inocente de este mundo y derrotar al despreciable Rey Demonio, trayendo una nueva era de paz y prosperidad.

En realidad, la banda de héroes eran la encarnación del placer, del descanso y la relajación. Parecían más turistas que seres invocados para ayudar a derrotar a un tirano.

“En primer lugar, no es exactamente nuestra responsabilidad, ¿Cierto? Es de ellos.”

Chiyuki intentó comunicar que no tenían razón para interferir en los asuntos de otro mundo.

“Es cierto que es su problema. A pesar que entiendo que no eran rivales contra un enemigo tan poderoso como el Rey Demonio, fue raro que no ofrecieran su ayuda.”

Una de las chicas frunció el ceño con incredulidad. Una ceja alzada y la curva hacia debajo de su boca expresaban sus pensamientos a todas en la sala — “Qué hipócrita.”

“Estoy de acuerdo con Kyouka-san. Discutamos este asunto con Rena de nuevo en el futuro. Si llegamos a eso, tendremos que protestar en contra de este trato injusto.”

Chiyuki rio.

“¿Puedo preguntarle algo, Chiyuki-sama?”

Kaya dio un paso adelante y habló.

“¿Qué sucede, Kaya-san?”

Chiyuki tembló ligeramente cuando miró a Kaya. Chiyuki siempre se sentía perturbada en la presencia de Kaya. Su inexpresividad le recordaba a una máscara noh tradicional, sus verdaderos pensamientos y emociones eran indiscernibles.

“Comencemos con los hechos. Rena nunca dijo que sólo nos regresaría si matábamos al Rey Demonio, ¿Cierto?”

Susurros resonaron entre el grupo al escuchar las palabras de Kaya, provocando una ola de asentimientos silenciosos mientras Kaya pausó antes de continuar. La implicación de sus palabras se hundió en sus mentes— aún si no eliminaran al Rey Demonio, todavía podrían regresar a su mundo.

“Creo que no tenemos opciones además de negociar con la diosa. Sin embargo, no creo que ella llegue a amenazarnos. Esperemos que no nos diga que nuestro retorno no depende de la muerte del Rey Demonio. Quiero creer en lo que dicen, que el corazón de Rena es tan hermoso como su apariencia.”

A pesar de sus palabras benevolentes, Chiyuki estaba escéptica. El envolvimiento de Rena en su llegada abrupta y no consensuada a este mundo, semejante al secuestro, era una fuente de su desconfianza. Ella no podía confiar completamente en una persona la cual no pensaba mucho en la vida de otros.

“Disculpa, Chiyuki-san. ¿Puedo hablar”

“Adelante, Shirone-san. ¿Qué quieres decir?”

“¿Qué crees que suceda si Rena realmente nos regresa? No podemos ignorar la posibilidad de que ella pueda invocar a algún individuo diferente. En tal situación, puede que la otra persona se encuentre en peligro.”

“Definitivamente. Tenemos que evitar poner a otra persona en peligro.”

Nao estuvo de acuerdo con Shirone.

“Tienen razón, Chiyuki. En mi opinión, es mejor si usamos nuestro tiempo desarrollando una estrategia que nos permita ganar la próxima vez. También, quedarnos aquí e intentar ayudar no causará problema alguno, ya que al momento en que regresemos a la Tierra será exactamente el mismo en el que fuimos invocados. ¿No es así?”

Exasperada, Chiyuki agitó su cabeza lentamente. Luego de que Reiji terminara, ella suspiró exhausta.

“Escúchenme, la siguiente vez en que nos enfrentemos al Rey Demonio, hay una posibilidad real en que una de nosotras pueda morir. Digiéranlo. Ha pasado más de un año desde que llegamos a este mundo. No sé ustedes, pero yo extraño mi familia y mis amigos. El pensar que ustedes mueran sin verlos… ¿No extrañas a tu familia, Shirone-san? Por supuesto que sí, debes haber extrañado también ese amigo de la infancia tuyo, ¿Verdad?”

Chiyuki interrogó abruptamente a Shirone.

“¿Eh? ¿Shirone-san también tiene un amigo de la infancia?”

Sahoko se aferró a ese detalle inmediatamente.

“Ajá! Entonces no sabían acerca del amigo de la infancia de Shirone.”

“¿D-De qué estás hablando, Rino-chan? No soy así con Kuroki.”

Shirone protestó contra la provocación de Rino.

“Como sentía curiosidad acerca de su elusivo amigo de la infancia, visité el dojo de Shirone. Él es más bien ordinario, su apariencia no es mala, pero tampoco es remarcable.”

“Oh, ¿En serio? Creo que tendré que verlo por mí misma.”

Sonrió Nao.

“Ahora que lo pienso, realmente extraño a Kuroki…”

Cuando Shirone admitió renuentemente sus sentimientos, todas la miraban con intensidad y sin pestañear, haciendo que Shirone se retorciera, preocupada por su fija atención. Observando la evidente incomodidad de Shirone, Chiyuki cambió rápidamente de conversación.

“Claramente, Shirone-san quiere regresar. ¿Cómo se sienten ambas?”

Chiyuki les preguntó a Rino y Nao, interrumpiendo sus bromas.

“Pensémoslo mejor, Chiyuki. No deberíamos apresurar decisiones importantes como esa. Tenemos que hablar con Rena primero. Después de todo, no podemos regresar si nos niega nuestra petición.”

“Tienes razón. Esta vez tenemos que preguntarle a Rena. Necesitamos una respuesta a si nos dejará regresar a nuestros hogares.”

Dijo Chiyuki dándole fin a la reunión.