Kuma Kuma C9

Modo nocturno

Capítulo 9: Fina y el oso (Parte 1)

La medicina de mamá se agotó y no tengo suficiente dinero para comprar más.

Vivo con mi madre y mi hermana, que es tres años menor que yo. No tengo un padre. Aparentemente, murió cuando mi hermana aún estaba en el vientre de mi madre. Realmente no lo recuerdo mucho.

Mamá no puede moverse ya que está enferma. Intento trabajar en su lugar y hago lo mejor que puedo, pero no hay mucho que pueda hacer ya que sólo tengo diez años. A veces el Señor Gentz me deja ayudar con el trabajo de desollado en el gremio. Aparentemente, mi madre es amiga del Señor Gentz.

Siempre es amable con nosotras. Nos dio una medicina que realmente ayudó a mi madre antes.

Y antes de eso, también…

No puedo hacer que nos cuide más de lo que ya ha hecho. Lo único que podía hacer era salir del pueblo a recoger hierbas que serían la medicina para mi madre enferma. He visto las hierbas todo el tiempo en el gremio. Sé de qué tipo necesita.

Salí del pueblo y me dirigí al bosque, donde están las hierbas. Hay monstruos en lo profundo del bosque, así que decidí buscar cerca de las afueras. No pude encontrar ninguna, así que decidí ir un poco más lejos y encontré algunas!

Pero estaba tan ocupada recogiendo hierbas que no me di cuenta de los lobos que me rodeaban. No podía vencerlos. Corrí hasta que mis piernas empezaron a temblar y no pude ir más lejos.

[Alguien, ayuda…]

Los lobos se acercaron. Justo cuando pensé que estaba acabada, los tres lobos gritaron y cayeron. Todo sucedió en un segundo.

¿Cómo?

Una persona con ropa oscura salió del bosque. Por alguna razón, estaba vestida como un oso.

[¿Estás bien?] — me pregunto.

[¿Gracias?]

[¿Por qué me preguntas?]

La persona que me salvó fue una chica con un lindo traje de oso.

[¿Vas a comerme?]

[No lo hare.]

[¿Eres un oso?]

La chica con el lindo traje de oso respondió a mi pregunta aún más extraña quitándose la capucha en la cabeza. Su largo y bonito cabello cayó de su capucha y me encontré sonriendo. Creo que fue porque me sentí aliviada.

La chica con el traje de oso se llamaba Yuna y era una chica bonita con un largo cabello negro. Nunca había visto a alguien tan bonita antes. Aparentemente, ella vino de otro país y se perdió en el bosque. Estaba tan agradecida de que nos encontráramos. Para agradecerle por salvarme, la llevé al pueblo.

Empezó a caminar, pero le dije que por favor esperara, que podíamos vender la carne y las pieles de lobo, la carne era muy buena. Cuando le expliqué eso, Yuna me dijo que no sabía cómo desollarlos. Tal vez ella venía de una familia noble en algún lugar. Pude entenderlo después de ver lo hermosa que era bajo la capucha del oso. Así que, con su permiso, desollé a los lobos. Yuna dijo que me daría la mitad del dinero de la venta y que eso pagaría la comida del día.

Parece que hay mucho que Yuna no sabe. Me hace muchas preguntas. Realmente debe ser la hija de algún aristócrata.

Fuimos al pueblo y me metí en problemas con el Señor Gentz por preocuparlo. Vendimos las pieles y la carne después de que tomé un poco que no se echó a perder. Por supuesto, obtuve permiso de Yuna para llevar la carne a casa. Hace mucho tiempo que no tengo carne.

Estoy agradecida con Yuna.

Intenté darle a Yuna la mitad del dinero, pero no lo aceptó. Me pidió que la llevara a una posada y le agradecí, luego hice lo que me pidió. La posada está entre el gremio y mi casa. Siempre huele bien a la hora de la comida y tiene una buena reputación.

Recibimos mucha atención de camino a la posada. La ropa de Yuna era rara, ¿Verdad? Definitivamente miraría a alguien usando ropa rara como esa si estuviera caminando por el pueblo. Estaba un poco avergonzada, pero Yuna me había salvado la vida y me pidió ayuda. Esto no era nada.

La llevé a la posada, le di las gracias y me fui a casa. Hice una medicina con las hierbas. No soy especialista, así que no puedo hacer medicina de alta calidad, pero puede mitigar un poco la enfermedad de mi madre. Tuvimos una buena comida con carne por primera vez en mucho tiempo y todavía tenía dinero. Creo que podré comprar algo nutritivo mañana.

Estoy muy agradecida con Yuna.

Me levanté muy temprano al día siguiente y como de costumbre, fui al gremio y pregunté si tenían trabajo de desollado. La posada a la que llevé a Yuna estaba en el camino. Quería darle las gracias de nuevo, pero pensé que podría ser una molestia si entraba. Entonces un oso negro salió. Era Yuna.

Yuna aparentemente iba al gremio para hacer una identificación. Yo también iba, así que fuimos juntas. Quise tomar su mano, pero no lo hice. Los guantes de oso se ven muy suaves. Quiero tocarlos alguna vez.

Cuando llegamos al gremio, dejé a Yuna para ir a ver al Señor Gentz, pero no había ningún trabajo para mí. Estaba pensando en rendirme e irme a casa, pero hubo una conmoción en el gremio. Basado en las voces que escuché, Yuna y los aventureros iban a luchar.

¿Cómo sucedió eso? Corrí al área de entrenamiento a toda prisa, pero Yuna se acercó a mí, sonriendo. Me pidió prestado mi cuchillo, así que se lo presté. No tenía una razón para decir que no.

La pelea comenzó. Yuna ganó. Su puñetazo de oso fue impresionante. Ni siquiera necesitó el cuchillo. Cuando la pelea terminó, lo devolvió.

Estaba preocupada, así que esperé afuera mientras ella conseguía su tarjeta del gremio. Esta vez, salió sin ningún problema. Me alegré. Cuando le dije a Yuna que no había trabajo hoy, me pidió que le mostrara el pueblo y dijo que me daría una recompensa.

Primero, fuimos a la tienda de armas. Yuna compró una espada y cien cuchillos. Es rica, aparentemente, parece que uno de sus guantes de oso es una bolsa sin fondo. Me sorprendió.

Luego fuimos a la tienda de ropa. Me pregunto si Yuna no tiene sentido alguno de la moda. Me pidió que eligiera ropa para ella. Creo que esas ropas de oso son muy lindas, pero tal vez deje de usarlas. Después de eso, era la hora del almuerzo. Me dijo que podía elegir dónde comer, así que le dije que quería comer en la posada a la que la llevé. Estuvo muy bien. Incluso pidió la cena para mi madre y mi hermana.

Finalmente, fuimos a la librería. Ella escogió algunos libros y luego, terminé de guiarla por el día. Terminó mucho más rápido de lo que esperaba.

Yuna volvió a la posada para leer sus libros nuevos. No tenía nada más que hacer por la noche, así que recogí la cena de la posada y decidí volver a casa temprano. Mi madre y mi hermana estaban muy contentas.

Espero que mañana también sea así de divertido.